Los cuatro ciudadanos chilenos se sometieron ayer a la indagatoria correspondiente por estar acusados del delito de abuso de armas. Todos cargaron contra los efectivos policiales y uno de ellos aseguró que los uniformados que los persiguieron, los habrían golpeado y luego robado sus pertenencias, eran más de once. Por esto, además de los once policías imputados, el fiscal de Capital, Marcelo Gutiérrez del Barrio, seguiría en la búsqueda de más oficiales y suboficiales que podrían haber participado en el hecho.

   El confuso episodio ocurrió durante la madrugada del 28 de marzo , cuando los comerciantes de Chile –Marcelo Millahual, José Luis Campos,Cristian Lillo y Nabor Cortez–, se encontraban en el Parque General San Martín. Millahual denunció que esa noche estaban en el Parque y, de repente, se puso un auto blanco al lado de ellos, desde donde un grupo de jóvenes los insultó.

    Luego de esto, afirmó que ellos escaparon porque pensaron que los agresores les iban a robar, pero que nunca vieron a un móvil policial que los persiguiera. “Recién lo vimos cuando se nos puso en frente y detuvimos la marcha y, entonces, nos golpearon”, refirió Millahual a El Sol. Durante 40 minutos, cada uno de ellos fue contando la misma versión de los hechos al fiscal, y sus abogados, Lucas Gómez y Leonardo Pérez Videla, se mostraron optimistas en cuanto a la situación procesal de los defendidos.