Desde hace varios años que los funcionarios policiales y judiciales de San Martín vienen lidiando con la situación de Nicolás Fernando Vasconcelos Moreno. El joven, de 26 años, ha sido investigado en varias oportunidades por causas de violencia de género y otros delitos. Siempre se distinguió por desobedecer las citaciones y medidas impuestas por la Justicia.
Este jueves, el sujeto, quien tuvo un reciente paso por la cárcel, protagonizó un nuevo hecho al atrincherarse en su casa del barrio El Carmen, donde tomó de rehenes la pareja, el bebé de ambos y sus dos abuelos.
El caso provocó un importante operativo policial, ya que Vasconcelos también violó la restricción de acercamiento que tenía hacia la madre de su hijo, una chica de 21 años con quien mantuvo una fuerte discusión.
Después de casi dos horas tensión, negociadores policiales consiguieron tranquilizarlo y terminó por entregar a las autoridades. Quedó detenido en la Comisaría 12ª y en las próximas horas será imputado y trasladado nuevamente a prisión.
Tensión en San Martín
El hecho se registró alrededor de las 9, cuando un hombre llamó a la línea de emergencias 911 para alertar que su hija se encontraba envuelta en un incidente doméstico, luego de mantener un altercado con su cónyuge en calles Gascón y Canepa de la barriada del Este provincial.
Policías se desplazaron hasta ese lugar y se encontraron con Vasconcelos en estado de alteración. Junto a él, en el interior del inmueble, se hallaban su pareja, el pequeño, de un año y medio, y los dos jubilados, de 79 y 84 años, respectivamente.
Ante la negativa del sospechoso para entablar una conversación, los uniformados trataron de entrevistar al resto de los habitantes del domicilio. Sin embargo, los mismos eran retenidos por el ex reo, explicaron las fuentes policiales.
Frente a esa situación, se activó el protocolo para crisis de alto riesgo, motivo por el que se desplazó a personal del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y del Grupo Especial de Seguridad (GES).
Una vez en la escena, los negociadores del GRIS iniciaron las charlas con Vasconcelos, con el objetivo de hacerlo deponer su violenta actitud. También se le pidió que liberara a sus familiares, pero se negaba en todo momento.

Luego de más de una hora y media, el causante cedió, permitió que se retirarán del interior a los rehenes y luego se entregó a los policías.
Las víctimas fueron asistidas por personal médico del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) que se encontraba en el lugar. Más allá del estado de nerviosismo y estrés que presentaban el hijo y los abuelos del detenido, se encontraban sin lesiones y en buen estado de salud general.
En cuanto a Vasconcelos, fue trasladado a la mencionada dependencia sanmartiniana, donde aguarda ser imputado por la desobediencia a la orden judicial (prohibición de acercamiento) y privación ilegítima de la libertad.
Debido a que cuenta con una condena previa, el fiscal de Violencia de Género de la Tercera Circunscripción Federico Bergamin, quien intervino en la causa, iba a solicitar su traslado a un penal provincial, una vez que formalizara la acusación en su contra.
Reincidente
Vasconcelos comenzó a registrar episodios similares desde 2017, cuando tenía sólo 20 años. En esa época, tuvo la primera investigación en su contra por una causa de lesiones leves dolosas.
En tanto, en 2018 fue imputado por lesiones culposas en concurso real con amenazas. A partir de ese expediente empezaron sus altercados con la Justicia. Cuando fue citado a su primera audiencia penal, no se presentó y solicitaron su captura para someterlo al proceso.
Ese mismo año también fue acusado por otros dos casos de amenazas coactivas y encubrimiento agravado. En la primera fue sobreseído al declararse la extinción penal en 2022 y en la restante resultó absuelto durante el juicio que se realizó en 2023.

Por su parte, en 2019 volvió a ser investigado por unas amenazas simples, pero llegó a una solución de conflicto con la víctima.
Después, en 2021 lo acusaron por amenazas simples, desobediencia y lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género. Mientras que al año siguiente se vio envuelto en otras dos causas con la misma calificación, por lo que terminó prisión.
Por dos de esos últimos tres expedientes terminó siendo condenado en octubre de 2022 a 1 año y dos meses de cumplimiento condicional.
Ahora, con una sentencia condenatoria en su haber, enfrentará un nuevo proceso penal.
