Franco David Agüero, la víctima.

Durante la madrugada del 2 de junio de 2019, un sujeto llegó hasta una vivienda donde funcionaba un quiosco de venta de bebidas alcohólicas, en calle Olaya Pescara de Tomba, Godoy Cruz. Pidió una lata de cerveza al joven que estaba a cargo de la atención y luego le efectuó tres disparos a traición.

La víctima, identificada como Franco David Agüero Jofré, tenía 21 años. Uno de los plomos le impactó en la zona torácica y le causó la muerte.

Durante más de tres años, el caso jamás trascendió y la causa se mantuvo impune. En el último tiempo, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo reactivó la investigación y una presunta narco quedó en la mira como autora intelectual del crimen.

Se trata de Jésica Yamila Ahumada Navarro (28), a quien sindicaron por contratar a un sicario para acabar con la vida de Agüero Jofré porque mantenían conflictos vecinales.

Jésica Ahumada y Roberto Vaca Olguín.

En octubre de este año, la mujer cayó juntó a Roberto Carlos Olguín Forquera (36), alias el Vaca, a quien le habría entregado un automóvil a cambio de perpetrar el ataque contra el joven.

Ambos fueron imputados como coautores del delito de homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria y por el uso de arma de fuego, todo en concurso real.

Con esa calificación, arriesgan como única pena la prisión perpetua y enfrentarán a un jurado popular, en caso de que lleguen a juicio.

Este martes, los dos acusados enfrentarán una audiencia de prisión preventiva y la Justicia determinará si continúan tras las rejas por el hecho de sangre.

El asesinato y un primer sospechoso

Minutos antes de ser asesinado, Agüero Jofré estaba compartiendo un momento con su cuñado -pareja de una hermana-, en una vivienda contigua a la que vivía junto a su familia.

Fue pasadas las 4, cuando decidió regresar a su domicilio, quizás, para ayudar con la atención del negocio que tenían de venta de alcohol y que funcionaba las 24 horas, en calle Olaya Pescara de Tomba, a poco más de una cuadra de Joaquín V. González.

En ese lugar, estaba junto a su madre, tres hermanos y una cuñada. A las 4.30, alguien llamó a la ventana del comercio y el joven fue a atender.

El cliente llevaba el rostro cubierto hasta los ojos y le dijo “dame una latita”. Cuando Agüero Jofré se dio vuelta para buscar la cerveza, el sospechoso introdujo un mano con un arma de fuego a través de la ventana y disparó tres veces.

Uno de los proyectiles le impactó en sector derecho del tórax y la víctima cayó malherida al piso. Sus familiares lo asistieron y dieron aviso a la línea de emergencias 911.

Cuando los primeros policías arribaron a la escena, el muchacho seguía con vida y estaba lúcido. Incluso, les ofreció un breve relato de lo sucedido y hasta marcó a un sujeto apodado Yordi, como el posible autor.

Posteriormente, fue trasladado al Centro de Salud Nº 168, pero los médicos nada pudieron hacer para salvarlo y falleció a raíz de una falla multiorgánica causada por la lesión de arma de fuego.

En su momento, los familiares de Agüero Jofré coincidieron con respecto a quién había cometido la agresión armada. Mencionaron al Yordi y agregaron que detrás de todo estaba la familia Ahumada, unos vecinos que eran conocidos en la zona por estar presuntamente vinculados a la venta de estupefacientes y que siempre andaban armados, surge de la pesquisa.

Cuando se profundizó la investigación, se conoció que un hermano de la víctima se había comunicado con el Yordi, quien estaba en pareja con una de las Ahumada cuando ocurrió el hecho.

Al parecer, este personaje le explicó que no tenía nada que ver con la muerte de su hermano y que le reveló que su cuñada, Yésica Ahumada, había planificado el asesinato.

Así, el primer sospechoso se transformó en una pieza determinante para la instrucción, luego de que plasmó su versión en el expediente de la fiscal Lazo.

Por un cuchillazo en el rostro

A partir de esa primera pista que puso a Jésica Ahumada bajo la lupa de los detectives del caso, surgió la información de una discusión que habían protagonizado tiempo atrás la sindicada autora intelectual y la víctima.

Testigos explicaron que, en una oportunidad, Agüero Jofré mantuvo un fuerte altercado con Ahumada por diferencias barriales. En esa pelea intervino la madre de la acusada, a quien el joven le provocó un corte en el rostro con un cuchillo.

Las declaraciones añadieron que desde hace varios años existe una fuerte rivalidad entre las familias Agüero Jofré y Ahumada, por lo que ese episodio no pasó desapercibido y empeoró la situación.

Justamente, fue el Yordi quien aportó que, luego de ese hecho, Jésica Ahumada le dijo a sus padres, palabras más, palabras menos: “Voy a mandar al Vaca para que le pegue al David”, de acuerdo a la información a la que accedió El Sol. Las averiguaciones sostienen que la señalada narco le entregó un Volkswagen Bora para que atentara contra la vida de Agüero Jofré.

También explicó frente a los funcionarios judiciales que la joven imputada era peligrosa y que “andaba con armas de fuego, la llevaba en su bolsillo siempre”.

Por su parte, en el último tiempo, se vinculó al Vaca Olguín con un sujeto apodado el Chuky, quien los aconsejaba a él y a Jésica Ahumada sobre cómo cometer asaltos armados.

Incluso, cuando se solicitó la captura de Olguín, verificaron que estaba en el penal San Felipe, acusado de un robo agravado. La hipótesis de la Fiscalía es que estuvo cometiendo golpes delictivos y en esos hechos también podría estar involucrada Ahumada, revelaron fuentes allegadas a la causa.

Con el Vaca ya en la cárcel, a fines de octubre personal de Investigaciones desarrolló una serie de medidas y se logró la captura de Ahumada, por lo que ambos terminaron imputados por el crimen de Agüero Jofré.