Un hombre que ingresó malherido al Hospital Central el domingo por la mañana tras ser baleado en Las Heras terminó siendo identificado con el paso de las horas como un sospechoso prófugo de la Justicia entrerriana, acusado de participar el año pasado en un robo millonario a una vivienda en la ciudad de Colón.
Se trata de Ricardo Müller, de 41 años y domiciliado en El Borbollón, quien ahora no solo está internado con consigna policial en Mendoza, sino que también enfrentará una causa penal por “robo agravado por fractura y escalamiento” junto a otro imputado.
El episodio que lo puso en la mira de las autoridades de la Unidad Fiscal de Homicidios e Investigaciones ocurrió el domingo por la mañana, cuando ingresó al Hospital Carrillo un herido de arma de fuego en el abdomen.
La lesión la presentaba del lado izquierdo y el hecho habría sido luego de una discusión por tema de drogas. Según los reportes médicos, fue asistido en la guardia y luego trasladado por personal del Servicio de Emergencia Coordinado (SEC) de urgencia al Central, donde este martes permanecía internado en estado reservado.
El caso por el ataque quedó en manos de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien trabajaba sobre una casa por “averiguación de lesiones con arma de fuego”. Al mismo tiempo, efectivos de Investigaciones identificaron a la víctima como Ricardo Müller y cruzaron sus datos con bases provinciales y nacionales. Así fue como detectaron que tenía un pedido de captura vigente solicitado por la Justicia de Entre Ríos.
El requerimiento judicial había sido emitido en el abril del año pasado por el Juzgado de Garantías de Colón, a cargo de la jueza Natalia Céspedes. En ese expediente, el fiscal Juan Sebastián Blanc señalaba a Müller como uno de los autores de un robo ocurrido el 20 de marzo de ese año en una casa de calle Urquiza al 30, propiedad de una mujer.
Según la reconstrucción de ese hecho, Müller y un cómplice llamado Jorge Luis Demilto Barroso, llegaron a la zona en un Chevrolet Onix. Mientras Barroso permaneció en las inmediaciones haciendo de campana para evitar ser detectados, Müller accedió a la vivienda desde una casa vecina deshabitada, trepó por los techos, rompió la puerta trasera y logró ingresar.
Una vez adentro, sustrajo más de seis millones de pesos, diez mil dólares en efectivo, una gargantilla de plata marca Tiffany, joyas de oro (anillos, cadenitas, pulseras y aros), bijouterie, perfumes importados de marcas reconocidas como Dolce Gabbana, Carolina Herrera y Light Blue, y otros objetos de valor, señala la información a la que accedió El Sol.
Ambos escaparon con el botín y desde entonces eran buscados por la policía entrerriana. La orden de detención indicaba que, una vez localizados, debían ser alojados en la Jefatura Departamental de Colón y puestos a disposición del fiscal Blanc para ser notificados formalmente del hecho investigado.
Ahora, tras el ataque sufrido en Las Heras, la historia de Müller dio un giro inesperado. Mientras la fiscal Lazo intenta esclarecer quién le disparó y por qué motivo, la Justicia de Entre Ríos fue notificada y se esperaba que solicite su traslado una vez que reciba el alta médica.
