La investigación judicial-policial por el robo de cerca de 60 mil pesos del sede de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) el miércoles durante la madrugada, incorporó pruebas de importancias en las últimas horas que generaron la detención de un tercer guardia de seguridad que trabajaba en la zona. Se sospecha que este imputado, de 28 años, ideó el golpe en el edificio de calle José Vicente Zapata.

La captura se produjo el viernes por la noche, después de que los dos primeros custodios, de 23 y 24 años, declararan como arrepentidos en el sumario y aportaran datos clave que sirvieron para armar el rompecabezas de cómo se planificó la “visita” en la OSEP cuando se sabía que había casi 300 mil pesos para pagarle a un grupo de anestesistas. De esta forma, los dos jóvenes guardias de seguridad privada recuperaron la libertad por decisión del fiscal especial que instruye la causa, Daniel Carniello.

El tercer presunto implicado, Carlos Anés, fue detenido el viernes por la noche e imputado por la misma calificación que sus colegas: robo agravado en poblado y en banda en concurso real con daño que prevé de tres a diez años de cárcel y seguirá detenido. Este hombre, luego del hecho, declaró que se encontraba en una casa colindante cuando se produjo el “asalto” y que no había escuchado nada.

Más allá de los importantes avances en la instrucción, la causa está lejos de estar cerrada. Resta atrapar a otros tres sujetos que habrían estado en connivencia con los vigiladores y recuperar el dinero en efectivo.

Con respecto a esto, los detectives informaron que se desarrolló una serie de allanamientos en el Gran Mendoza –se reserva el lugar para no perjudicar la pesquisa– pero los resultados no fueron positivos.

Es más, el mismo miércoles, pero por la noche, después de que Carniello ordenara la detención de Daniel Barroso (23) y Nicolás Coria (24), se realizaron las primeras medidas pero no encontraron al resto de los señalados, agregaron las fuentes.

Barroso y Coria, quienes no tienen antecedentes, recuperaron la libertad después de que declararan como arrepentidos y señalaran que Anés planeó el golpe. Igualmente deben presentarse en la fiscalía a firmar cada 15 días.

Si el aporte de los imputados sirve para el esclarecimiento del hecho cuando la causa llegue a juicio, podrían recibir un beneficio de ser condenados por la tentativa de la calificación que recibieron por robo y daños.

El “asalto” en la OSEP generó un fuerte revuelo. Ocurrió el miércoles pasadas las 2, y los dos jóvenes vigiladores dijeron que fueron sorprendidos por tres malvivientes armados, que los redujeron, golpearon y ataron. Agregaron que salvaron su vida cuando, después de más media hora, se soltaron de las ataduras mientras ardían algunos papeles en el sector. Sin embargo, las imágenes los comprometieron y terminaron detenidos.

Gracias a la nube de Internet

El robo quedó filmado, y esto fue determinante para el fiscal especial del caso, Daniel Carniello. La banda delictiva creía que dañando los discos rígidos que almacenan las imágenes que captan iba a ser suficiente para borrar cualquier tipo de información.

Sin embargo, no contaban con que, automáticamente, las imágenes se subieron a la nube, los servidores de internet. En la grabación se ve a los dos agentes de seguridad privaba abriendo para puerta y hasta saludando “con abrazos” a los tres sujetos que terminaron llevándose el dinero (cerca de 60 mil pesos). Para borrar todo tipo de rastros que pudiera incriminarlos prendieron fuego algunos papeles y materiales plásticos en las oficinas de la tesorería. De allí la imputación por daños.