La fiscal de Homicidios Claudia Ríos imputó la mañana de este lunes a los dos detenidos que tiene el crimen del tucumano Cristian Alberto Lazarte (27), ocurrido el sábado en Luján de Cuyo. Se trata de Roberto Jesús Miranda Capelloza (20) y Martín Nazareno Orioli Naranjo (22), quienes en las próximas horas podrían pasar a la cárcel.
Los sospechosos fueron detenidos momentos después de la pelea que acabó con la vida del trabajador golondrina en la localidad de Agrelo, luego de ser marcados como autores por testigos del hecho de sangre.
Fueron policías uniformados, de la Unidad Especial de Patrullaje Luján (UEP) y de la Comisaría 48ª, quienes entrevistaron a vecinos del asentamiento Tierras Vivas e identificaron a Miranda como uno de los responsables del ataque con arma blanca a la víctima y se transformó en el primer aprehendido.
Posteriormente, mientras continuaban con las tareas en ese sector, los efectivos observaron a Orioli caminando en actitud sospechosa, por lo que le frenaron el paso y procedieron a requisarlo.
Dentro de una bolsa que llevaba en una mano le hallaron un buzo naranja y un pantalón negro. Justamente, esa misma ropa era la que utilizaba uno de los autores, de acuerdo con la declaración de los dos compañeros de trabajo de Lazarte que participaron de la riña.
Esos elementos, sumados a testimoniales que recepcionó la fiscal del caso en las últimas horas, fueron suficientes para poder formular la imputación por el delito de homicidio simple, que prevé de 8 a 25 años de encierro.
Durante el acto en el que ambos fueron acusados y escucharon las pruebas en su contra, se abstuvieron a declarar, pese a que existía una versión de que Miranda se había quebrado y reconoció la autoría frente a los policías que lo detuvieron.
A puntazos
Corrían las 16.30 del sábado y llamados a la línea de emergencias 911 alertaron sobre una pelea en el citado asentamiento lujanino y un herido tendido sobre la ruta 15, a pocos metros donde se produjo el altercado inicial.
Cuando policías llegaron al lugar, encontraron a Lazarte tirado sobre la carpeta asfáltica, con una grave lesión de arma blanca en el abdomen y con los signos vitales débiles.
A los pocos minutos, una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribó a la escena y el médico constató que el obrero rural había perdido la vida.
De las averiguaciones practicadas, se estableció que Lazarte regresaba de cobrar su salario semanal por las labores que había desempeñado en una finca de esa zona de Agrelo, acompañado por dos coterráneos que trabajan con él.
Aparentemente, en el camino se encontraron con un grupo conformado por dos varones y dos chicas, con quienes se conocían y protagonizaron un intercambio de palabras, ya que arrastraban conflictos de vieja data.
Esa situación desembocó en la riña entre los dos grupos y, uno de los sujetos sacó un cuchillo y le propinó un puntazo a la víctima, que le terminó provocando la muerte.
