Pocas horas transcurrieron desde que Esteban Emilio Olivera fue asesinado la mañana de este jueves por asaltantes en Las Heras y los detectives analizan una serie de pruebas que pueden conducirlos a los autores. Por el momento, las claves son un testigo presencial y las imágenes captadas por cámaras de seguridad de la zona, las cuales están siendo analizadas.

Hasta el mediodía de este jueves, la instrucción que lidera el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, no cuenta con detenidos ni sospechosos identificados. Aunque los detectives apuntan a que los matadores pueden tener base en la Villa Güemes, ubicada a pocos metros de la escena del hecho de sangre.

Desde hace tiempo, vecinos han elevado sus quejas por la creciente inseguridad en los alrededores del asentamiento. Fuentes policiales consultadas indicaron que los hechos delictivos en ese sector tiene al maltraer a las autoridades departamentales y explicaron que el complejo se ha convertido en una suerte de refugio para ex convictos.

Lo cierto es que la búsqueda que estaban llevando adelante los pesquisas de la División Homicidios, en colaboración con la Unidad Investigativa Departamental Las Heras (UID), está centrada en dos individuos.

De acuerdo con el testigo, quien dio aviso a la línea de emergencias 911, uno de los delincuentes vestía ropa de color marrón, era alto y delgado, mientras que su cómplice llevaba una prenda celeste, gorra y barbijo. A ese último lo marcó como el autor de los disparos que le quitaron la vida, de acuerdo con la información a la que accedió El Sol.

De la entrevista que realizaron los sabuesos con el testigo, también surgió que los balazos fueron certeros, ya que el matador gatilló en dos oportunidades su arma y los dos plomos impactaron en la humanidad de Olivera: en la cabeza y el tórax.

Por su parte, en el lugar también estuvieron trabajando efectivos de Delitos Tecnológicos, debido a que los pesquisas tomaron conocimiento sobre cámaras de seguridad de domicilios particulares, las cuales podrían haber captado el hecho o a los autores.

Ante eso, se solicitaron las grabaciones y las mismas serán analizadas. A través de los videos esperan poder identificar con mayor celeridad a los sospechosos.

El hecho

Fue alrededor de las 8 cuando Olivera salió de su casa del barrio Almería y emprendió su camino hacia la parada del Metrotranvía de calles Avellaneda y 9 de Julio, ya que debía dirigirse a su trabajo, en Luján de Cuyo.

Sin embargo, en el cruce con calle Sargento Cabral, dos sujetos lo sorprendieron y lo amenazaron con un arma de fuego para que les entregara su celular.

La víctima se resistió al robo y uno de los maleantes le propinó dos disparos, que lo dejaron en estado crítico.

Olivera fue trasladado al Hospital Carrillo, donde los médicos lo revisaron y sólo pudieron constatar que había fallecido.