Tras el homicidio de un hombre en Las Heras, dos grupos de familiares quedaron enfrentados. Sólo algunos metros separan las viviendas de ambos y hay tensión en el lugar. La víctima fue masacrada a golpes por sus primos, después de una riña que comenzó por un intercambio de insultos. Cuatro sujetos terminaron detenidos por el cruento crimen.
El enfrentamiento comenzó el lunes cerca de la 1.30 en una vivienda ubicada en la calle San Ramón, a metros de la ruta 40, en El Borbollón. Hasta allí llegó José Mariano Cornejo (37) junto con un grupo de amigos para comprar en un quiosco que funciona en el lugar. Los propietarios son primos de él.
En un momento, una pelea comenzó entre los sujetos que llegaron y otros que residen en ese domicilio. Minutos después, José Mariano fue atacado entre varios y un palazo en la cabeza habría terminado con su vida, según informó el Ministerio de Seguridad.
Horas después, las familias de la víctima y de los victimarios hablaron con El Sol para contar su versión del hecho de sangre.
En defensa propia. Las mujeres que viven en la casa donde todo ocurrió fueron testigos presenciales y contaron que, pasada la medianoche, un grupo de adolescentes estaba festejando un cumpleaños cuando el fallecido arribó al lugar con sus amigos en estado de ebriedad, según detallaron.
“Las chicas estaban jodiendo e insultándose y (Mariano) pensó que los insultos eran para ellos”, detalló Isabel (20).
Eso habría provocado la ira de Cornejo y quienes lo acompañaban, que comenzaron a agredir verbalmente a las menores.
“Mi hermano salió y se empezaron a pelear”, continuó la joven. En medio de la riña, José Mariano habría golpeado a su madre y su hermana, que es discapacitada.
El hombre y sus amigos se retiraron del lugar, pero, momentos después, el primero regresó solo, con un arma blanca en su poder. “Quería matar al que se le pusiera delante, así que nos defendimos”, refirió.
Entre todos los varones que estaban en el lugar “lo agarraron a piñas” y, de acuerdo con su relato, habría muerto desangrado, ya que la policía tardó media hora en llegar.
Finalmente, agregaron que tienen “miedo” de que sus familiares tomen represalias ya que “viven al lado”.
“Lo mataron como a un perro”. Betty (35) es la esposa del fallecido y aseguró que “las pendejas lo insultaron porque les gusta provocar”. Además, dice que su pareja no estaba armada ni golpeó a las mujeres.
También contó que cuando fue a buscar a Mariano, estaba desfigurado por los golpes y atado de manos y pies. “Me lo mataron con fierros y palos” dijo.
Asimismo, sostuvo que otras tres personas debieron ser detenidas pero “se escaparon”.
Cuatro sujetos habían quedado a disposición de la Justicia como sospechosos: Ricardo Cornejo (36), Gabriel Arce (18), Matías Videla (28) y un menor de 17 años. El fiscal Santiago Garay, subrogante de Homicidios, quedo a cargo de la investigación.
