Un joven le disparó en la cabeza a su hermanito la noche del domingo en Las Heras. La víctima, de 13 años, quedó en grave estado y lo internaron en el Hospital Humberto Notti. La madre aseguró que se trató de un hecho accidental y el presunto autor, que también es menor de edad, fue demorado.

El caso se registró cerca de las 20.30 cuando un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre un chico herido de un disparo en un domicilio de calle Lumiere al 4700, en el distrito de El Resguardo.

Cuando personal policial se desplazó hasta el lugar, constataron que la víctima había sido trasladada al Hospital Carrillo en un Peugeot 505 de un particular.

Ante eso, se iniciaron las tareas investigativas en la escena y también trabajaron efectivos de la Policía Científica, quienes hallaron en el interior de la vivienda una vaina servida y manchas de sangre.

En paralelo, el menor ingresó junto a su madre al nosocomio lasherino, quien fue entrevistada por policías y aseguró que su hijo había salido a comprar y luego escuchó una detonación de arma de fuego. Ante eso, salió a la calle y lo encontró tendido en el piso con un disparo en la cabeza, pero alcanzó a decir que fue un asalto, indicaron fuentes del caso.

Sin embargo, esa versión no convenció a los investigadores, a sabiendas de que la vaina servida y la sangre habían sido halladas dentro de la casa y no en la vereda.

Fue así que al hablar con el padrastro de la víctima, sostuvo que había sido otro de sus hijastros, de 17 años, quien le había efectuado el disparo al chico.

El adolescente fue entrevistado y brindó otra versión: aseguró que sujetos con los que tenía problemas de vieja data llegaron hasta su casa y balearon a su hermanito.

No obstante, el sospechoso tenía manchas de sangre en su ropa, por lo que el ayudante fiscal de turno ordenó trasladar a la Comisaría 36ª al joven y a la madre, por separado. También solicitó preservar las manos del presunto autor para realizar un barrido electrónico o prueba de guantelete y así determinar si presentaba restos de pólvora, sostiene la información.

Pero debido a que la situación del menor herido se agravó, lo derivaron al mencionado centro asistencial pediátrico, donde la madre se quebró y confesó que el autor había sido su otro hijo, pero había disparado de manera “accidental”, agrega.

El caso quedó a cargo de la Fiscalía Penal de Menores y en las próximas horas se definirá la situación del adolescente sospechado.