Juan Manuel Tarres y la víctima, Jésica Olguín.

Un nuevo femicidio sacudió este lunes a Mendoza. No sólo se trata del primer asesinato contra una mujer en un contexto de violencia de género en lo que va del año, sino que fue el primer crimen perpetrado en la provincia en este 2023.

La víctima, Jésica Samanta Olguín, de 33 años, fue hallada ultimada en su casa del barrio Los Chilenos de Las Heras. Estaba atada de pies y manos y tenía signos de ahorcamiento.

Su ex pareja, Juan Manuel Tarres Ríos (47), confesó la autoría del ataque su tía y fue detenido en Guaymallén, luego de que su hermano alertara a las autoridades sobre lo sucedido.

Fuentes allegadas a la investigación indicaron que Olguín y Tarres tenían dos hijos en común y llevaban un buen tiempo separados, pero que el sindicado femicida había sido denunciado por maltratatos contra la víctima.

Fue hacia fines de 2021 que la mujer acudió a la Justicia y realizó una presentación contra su ex cónyuge. Por eso, Tarres fue imputado por lesiones y amenazas simples, pero quedó en libertad por no contar con antecedentes previos y se le fijaron ciertas restricciones con respecto a la víctima, como suele suceder con muchas causas de ese tipo.

En 2015, Tarres y Olguín esperaban el nacimiento de uno de sus hijos.

Lo cierto es que, el jueves 7 de abril del año pasado el hombre debía presentarse a una audiencia de acusación, en la que se podía definir el juicio en su contra. No obstante, Tarres jamás se presentó.

Debido a su ausencia, la sesión se suspendió y la reprogramaron para el martes 19 de ese mismo mes. Pero la situación se repitió y Tarres fue citado una vez más para el 31 de mayo.

Una vez más, el ahora confeso femicida decidió hacer caso omiso a la orden judicial. Frente a eso, la fiscal de Violencia de Género Mónica Romero lo declaró en rebeldía y solicitó su captura.

Más allá de esa medida que pesaba en su contra, Tarres consiguió mantenerse en la clandestinidad y antes de que pudiera ser atrapado terminó tras las rejas este lunes por atentar contra la vida de la denunciante.

Ahora, el sospechoso quedó a disposición del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, quien, en principio, lo imputará en las próximas horas por homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio).

Confesión y caída

Las autoridades tomaron conocimiento cerca de las 4.30 sobre el ataque que le quitó la vida a Olguín.

A esa hora, el hermano de Tarres se presentó en la Comisaría 36ª y reveló que su hermano llegó hasta la casa de una tía, loteo Tierra Nuestra de Guaymallén, y le reveló que había asesinado a su ex pareja.

Policías guaymallinos fueron alertados sobre la situación y se dirigieron hasta el domicilio de calles Sánchez y Starace, donde se encontraba el sospechoso.

Personal de la Policía Científica trabajando en la escena.

Allí encontraron a Tarres profundamente dormido porque se había tomando varias pastillas de clonazepan, quizás con la intención de quitarse la vida o para salir del estado de alteración que presentaba, explicaron las fuentes consultadas.

Lo cierto es que, mientras el acusado era detenido, efectivos lasherinos se desplazaron hasta la vivienda de la víctima, en calle Molinero Tejada 3112 del barrio Los Chilenos.

En el interior del inmueble encontraron a la mujer sin signos vitales, tendida boca abajo y con las manos y pies atados. Además, a simple vista mostraba signos de ahorcamiento, detalla la información.

En la escena trabajó un perito del Cuerpo Médico Forense (CMF), la Policía Científica y personal de Investigaciones, bajo las directivas del fiscal Pirrello.