Una jornada decisiva se vivió este jueves en el juicio por jurados contra Nicolás Gil Pereg (40), acusado por el doble crimen de su madre Pyrhia Saroussy (63) y su tía Lily Pereg (54), tras la declaración de tres especialistas en salud mental que brindaron sus conclusiones acerca de su estado.

Se trata de dos peritos del Cuerpo Médico Forense (CMF) y un psiquiatra del Servicio Penitenciario provincial. Los tres coincidieron en que el israelí padece un trastorno esquizotípico, es decir, que se trata de una persona aislada a nivel social, con dificultades para relacionarse y con una personalidad extravagante.

Pese a eso, dos de ellos no pudieron afirmar que Pereg se haya visto afectado en su juicio al momento del hecho de sangre, aunque indicaron que debido a la patología que padece, podría sufrir episodios psicóticos en los que se aleje de la realidad.

Sin embargo, una de las especialistas en particular, la licenciada Gema Lara Lantieri, brindó una respuesta que descalabró la estrategia de la defensa. Justamente, cuando el representante legal del acusado, Maximiliano Legrand, le consultó si su cliente había comprendido la criminalidad de sus actos al momento del hecho, ésta contestó con seguridad: “Estaba en pleno uso de sus facultades”.

Esa afirmación podría ser determinante para el veredicto que alcance en los próximos días el jurado. Es que se trata de la perito que más veces estuvo cara a cara con Pereg y que lleva más de dos años estudiando en profundidad el caso.

Además, su experiencia también la avala. Lara Lantieri no sólo es psicóloga clínica, sino que también está especializada en criminalística, criminología en medicina forense, psicopatologías y perfiles criminales.

Tras el doble crimen, Lara Lantieri entrevistó en cinco oportunidades a Pereg y, de alguna manera, se transformó en su preferida. Durante su declaración, admitió que logró establecer una alianza con el acusado, quien en una oportunidad le admitió que “le gustaban sus ojos de gato”.

Por ese motivo, durante los diferentes abordajes que realizaron los peritos del CMF sobre Pereg, Lara Lantieri era quien encabezaba esas entrevistas, ya que lograba que se abriera y respondiera las preguntas que le formulaban.

De los informes elaborados por la especialista, surgió que el israelí tienes rasgos narcisistas (falta de empatía hacia su entorno), trastorno parafílico (aversión hacia lo humano) y falta de autocrítica.

Además, constantemente intentaba manipular a su entorno, sobre todo al intentar convencer a los peritos de que se cree un felino.

Con respecto a eso, Lara Latieri explicó que en las entrevistas jamás mostró actitudes de gato, salvo en las oportunidades en las que se le preguntó cómo se comunicaba con esos animales. El resto del tiempo, se mostró dispuesto a comunicarse y hasta hubo transcursos de las charlas en las que habló en inglés con total fluídez.

La perito también explicó que Pereg tiende a creerse superior al resto, pero sabe que no es así y por eso intenta demostrarlo constantemente. Y agregó que actualmente puede estar sufriendo el desgaste que conlleva haber sostenido esa actitud durante los últimos años, tras el doble asesinato de sus familiares.

Dominante

Otra de las especialistas del CMF que declaró ante las partes fue la perito psiquiátra Ana Interlandi, quien relató que realizó una entrevista a Pereg, en la cual se mostró “vigil, lúcido y podía comunicarse sin problemas”.

La profesional, con experiencia en los hospitales El Sauce y Pereyra, reveló que, durante ese abordaje, no se detectaron alteraciones en el pensamiento ni se detectaron ideas delirantes en el acusado.

En ese sentido, explicó que Pereg siempre tuvo un trato dominante con ella y sus colegas, actitud que no es coincidente con la de una persona que sufre “locura”, ya que éstas tienden a retraerse y aislarse.

Ante preguntas de la defensa sobre las conductas y el aspecto del israelí, Interlandi aclaró: “Que su comportamiento no sea normal, no significa que tenga una patología psiquiátrica”. Y prosiguió: “No podemos hacer diagnóstico por cómo luce una persona, eso sería discriminar”

Más allá de eso, sostuvo que, a través de su análisis, no pudo “asegurar que Pereg haya estado en su juicio crítico al momento del hecho”.

Comportamiento intramuros

Sebastián Dalla Torre fue el psiquiatra a cargo del seguimiento del estado de Pereg durante su estadía en el penal de San Felipe.

El profesional contó que durante los primeros días, el acusado del doble crimen mostró síntomas de mutismo, es decir, no hablaba, ni respondía a preguntas; tampoco se mostraba dispuesto a hidratarse ni alimentarse.

Con el pasar de los días, el israelí comenzó a mostrarse más comunicativo y a exigir condiciones, pero siempre a la defensiva y evidenciado un claro desorden de la personalidad, declaró el profesional. 

Dalla Torre puntualizó que Pereg se transformó en un interno disruptivo y con el tiempo desarrolló su comportamiento de gato. Esto incluía, gritos, maullidos, romper la ropa que le proveían y exhibirse desnudo y hasta escribir en las paredes con sus propias heces.

También reveló que por momentos mostraba momentos de ruptura con la realidad, sobre todo “con el tema de su madre y los gatos”. Para mitigar el riesgo de que continuara con esos comportamientos, se le administraron medicamentos antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos, algunos de los cuales le continúan administrando desde que está alojado en El Sauce.

Al igual que sus colegas, aseguró que el cuadro de trastorno esquizotípico de Pereg “aumenta las posibilidades de una exacerbación del estado psicótico”. Pero no fue determinante a la hora de contestar si se encontraba bajo su juicio crítico al momento del hecho que se le acusa.

El caso

Pyrhia Saroussy y Lily Pereg, fueron halladas enterradas en la propiedad de Pereg, ubicada frente al cementerio de Buena Nueva, Guaymallén, el sábado 26 de enero de 2019.

La madre del acusado fue ultimada mediante estrangulamiento con un lazo, mientras que su tía presentaba tres disparos de arma de fuego. Los cuerpos de ambas habían sido ocultados a dos metros de profundidad, tapados con tierra, piedras y madera.

Al momento del hallazgo, las mujeres llevaban dos semanas desaparecidas. Fue el mismo Pereg quien radicó la denuncia por el paradero de ambas, pero terminó detenido por los asesinatos e imputado por homicidio agravado por el vínculo y homicidio agravado por el uso de arma de fuego, delitos que prevén como única pena la perpetua.

La Fiscalía, a cargo de Fernando Guzzo y Claudia Ríos, buscará que el jurado llegue a un veredicto por la pena máxima, mientras que la defensa intentará demostrar que su cliente es inimputable.