La investigación policial y judicial contra la señalada jefa narco Yanet Maricel Cruz tuvo tres momentos determinantes: el primero cuando una mujer que trabajaba para ella acopiando 150 mil dólares en cocaína en su domicilio del barrio Nueva Vida de Perdriel fue apresada casi por casualidad mientras efectivos de Investigaciones allanaban su casa en búsqueda de pruebas para sostener una causa de robo; el segundo mientras peritaban el celular y las cámaras de seguridad de esa presunta “soldado” de la organización y descubrieron quién era el dueño de la sustancia y el último, después de que se realizaran diez allanamientos para lograr las detenciones.
Yanet Cruz está embarazada de cuatro meses pero esto no impidió que pase a la cárcel por pedido del auxiliar fiscal federal Juan Manuel González y la resolución del juez Marcelo Garnica, durante una audiencia que se celebró al otro día de su detención, el 20 de este mes. Le dictaron la prisión preventiva y se mostraron ante las partes pruebas destacadas que la comprometieron con la instrucción, tal como reveló El Sol en una serie de informes.
La mujer de 33 años es señalada como una mujer de carácter fuerte dentro de una estructura familiar que viene siendo apresada por casos de narcocriminalidad en la provincia. La condenaron por tenencia de drogas con fines de comercialización luego de una investigación de la Policía Federal en el 2020 y, un año después, mientras permanecía en su casa con detención domiciliaria, quedó encerrada un tiempo más por estar sospechada de instigar el asesinato de un vecino llamado Hugo Bordón, quien fue sindicado por organizaciones narco de ser informante de esa fuerza de seguridad y lo ejecutaron a balazos en la puerta de su casa.

La investigación está a cargo de la fiscal federal Patricia Santoni. Y en la citada audiencia en los Tribunales de calle Pedro Molina y España, González expuso que se analizó el teléfono celular y el material que registraron las cámaras de seguridad de la casa de Florencia Daniela Castillo Benicio, la mujer que guardaba la droga de la organización.
En total, se analizaron más de 50 gigas y 40.000 archivos del grabador DVR. Los fotogramas fueron fundamentales para sostener las acusaciones en contra de Cruz y Castillo. Si bien presentaban un desfasaje de más de 10 horas, las cámaras captaron varias veces a mediados de enero la llegada de Cruz en un vehículo marca Fiat Palio rojo con vidrios polarizados al el domicilio de Castillo, su señalada mano derecha.
Tanto la PCN como el Ministerio Público entendieron con estas pruebas que Yanet Cruz quebrantaba la prisión domiciliaria que debía cumplir en su domicilio de la manzana C casa 22 y confirmaron que se movilizaba en un auto para ocultar y retirar ladrillos de cocaína de la vivienda de Castillo, ubicada en la manzana D casa 32.
No solo eso, de acuerdo con fuentes judiciales, ambas mujeres disfrutaron de un viaje de placer a las termas de Cacheuta a principios de año. Compartieron las fotos y hasta fueron con sus respectivas madres, salida que se sospecha fue solventada económicamente por Cruz. Todo este combo fue determinante para que el juez dictara la prisión preventiva.

Cómo fue la caída de la señalada jefa narco
Cruz se ha convertido en un nombre recurrente dentro de las investigaciones sobre narcotráfico en Mendoza desde hace más de cinco años. Su historia está marcada por vínculos familiares con el delito y un papel clave en una organización criminal con base en Luján. Su detención junto a su madre y otros sospechosos, tras una serie de allanamientos en el barrio Nueva Vida, puso nuevamente en el centro de la escena a la estructura delictiva que sostienen los pesquisas lideraba.
El operativo realizado por la Policía contra el Narcotráfico (PCN) surgió de una causa iniciada a fines de enero, cuando un allanamiento fortuito en busca de teléfonos robados derivó en el hallazgo de más de 12 kilos de cocaína, marihuana y elementos para el fraccionamiento de estupefacientes. Ese golpe permitió a los pesquisas seguir el rastro hasta Cruz, quien utilizaba su vivienda de la manzana C casa 22 como centro de operaciones.
Allanamientos y captura de una jefa narco por un secuestro millonario de cocaína
En el intrincado mapa del narcotráfico mendocino, pocos nombres han generado tanto ruido en los últimos años como el de Yanet Maricel Cruz. Nacida el 13 de febrero de 1992, esta mujer de 33 años se convirtió en una pieza clave…
Uno de los eslabones clave en la organización era Castillo Benicio, detenida en enero con la droga en su poder y acusada de ser una pieza operativa de Cruz. La mujer, sin ocupación conocida, acopiaba y fraccionaba la droga, además de recibir reiterados pagos mediante transferencias bancarias por esa función. Su silencio ante la Justicia cuando estuvo frente al juez de Garantías no impidió que la pesquisa avanzara y revelara su conexión con la presunta líder.
Castillo operaba en el barrio Nueva Vida, en una propiedad equipada con cámaras de seguridad. El análisis de las imágenes permitió confirmar el contacto directo con Cruz, así como el rol que jugaba su madre, Marisol Valeria Cruz, dentro de la estructura criminal. La mujer de 50 años también habría participado en la logística de distribución de estupefacientes y recibió el beneficio de la detención domiciliaria.

Los vínculos delictivos de la familia Cruz no son nuevos. Su hermano, Leonardo Fabio “Bichito” Cruz, fue investigado en 2017 y condenado por narcotráfico. Su padre, Fabián Huanca Adauto, de 49 años, cuenta con un extenso prontuario por venta de drogas en el interior del penal, robos agravados y tenencia de armas. La estructura familiar estaba orientada al negocio del narcotráfico desde hace años.
Además de la venta de sustancias estupefacientes, la pesquisa reveló que la banda tenía conexiones con hechos violentos. En noviembre de 2020, Yanet Cruz fue detenida como presunta instigadora del homicidio de Hugo Bordón, un jornalero ultimado en la puerta de su casa barrio Nueva Vida, justo en frente de la casa de mujer. La hipótesis principal indicaba que la víctima fue señalada erróneamente como informante de la Policía Federal.
La jefa narco detenida en Luján movió 130 millones de pesos en un solo año
El juez federal Marcelo Garnica dictó la mañana de este jueves la prisión preventiva para la señalada jefa narco Yanet Maricel Cruz (33), acusada de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de tres o más personas…
El crimen de Bordón ocurrió pocos días después de que Cruz y su hermano fueran capturados con 25 kilos de cocaína y seis de marihuana en un megaoperativo que desarticuló en ese momento parte de la banda.
A pesar de haber sido imputada por homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria, Cruz recuperó la libertad debido a la falta de pruebas concluyentes en su contra. Los investigadores determinaron después del hallazgo de los 12 kilos que la mujer utilizaba su rotisería del barrio Nueva Vida como pantalla para su actividad ilegal.
La estrategia de Cruz incluía el uso de múltiples líneas telefónicas para comunicarse con su red de distribuidores, una táctica diseñada para dificultar la intervención de las autoridades. A pesar de esto, las propias cámaras y el celular de la mujer a la que le pagaba para mantener oculta la mercadería terminó por complicarla.
