La expresión “puerta giratoria” se utiliza para describir casos en los que detenidos por algún delito recuperan la libertad en poco tiempo, ya sea por alguna irregularidad, una decisión judicial o simplemente porque les correspondía ser condenados a una pena leve.
Más allá de la polémica que ha generado ese término en los últimos años -sobre todo en discusiones del ámbito político-, en Mendoza las estadísticas demuestran que gran parte de los sujetos que día a día terminan tras las rejas por diferentes ilícitos, cuentan con antecedentes policiales o judiciales.
El último sábado, en Ciudad, se dio una situación que refleja esa realidad y en pocas horas fueron detenidos tres sujetos con recientes pasos por prisión. En todos los casos, los malvivientes fueron sindicados como autores de robos en la zona del centro e inmediaciones.
Unas 48 horas después, sólo dos de ellos continúan alojados en la Comisaría Tercera, ya que el restante regresó a las calles este lunes porque la víctima del hecho jamás se presentó a radicar la denuncia.
Además, en esa jurisdicción, a lo largo de enero atraparon a 20 reincidentes por diversos delitos.
En sólo siete horas
En orden cronológico, el primero de los casos por los que cayeron los ex convictos se registró cerca del mediodía del sábado en una peluquería de avenida San Martín y calle Serú, cerca del límite con Godoy Cruz.
Al local ingresó un individuo, quien consultó algunos precios con el peluquero. Instantes más tarde, salió del comercio y el propietario advirtió que le había sustraído su celular.
Ante eso, salió corriendo a perseguirlo y pudo atraparlo a unos 50 metros con ayuda de algunos transeúntes. Allí lo retuvieron hasta que llegó personal de la Comisaría Tercera para aprehenderlo y trasladarlo a la dependencia.
Al identificarlo, los policías constataron que se trataba de Damián Alberto Lagos Castro, de 26 años y oriundo de Godoy Cruz, quien cuenta con numerosos antecedentes y varias condenas en su haber.
El maleante había salido de la cárcel el último 24 de diciembre, días después de ser sentenciado a cinco meses de prisión por un robo. Además, el 9 de mayo del año pasado también fue condenado por una causa correccional.

Eso no es todo. Fuentes judiciales detallaron que el 6 de abril de 2021 le dieron un mes de cárcel por un hurto simple y en 22 de febrero de 2018 lo condenaron a cinco años de encierro por un robo agravado. Todas las sentencias fueron en el marco de juicios abreviados.
Más allá de su extenso prontuario y de la detención casi in fraganti del último hecho, este lunes debieron liberarlo porque la víctima del robo no se presentó en la Oficina Fiscal Nº 1 para radicar la denuncia correspondiente.
Continuando con los hechos, a las 15.45 del sábado un hurto ocurrió en la Farmacia Civit, localizada en una esquina de las avenidas Belgrano y Sarmiento.
Los empleados del comercio le alertaron a preventores que estaban patrullando ese sector céntrico y les explicaron que un sujeto que vestía remera blanca y jean sustrajo un perfume y escapó a pie por Belgrano, hacia el sur.
Con apoyo de otras movilidades, detectaron al sospechoso a los pocos metros y un policía que los acompañaba lo requisó y halló la fragancia robada.
Mientras aguardaban por el arribo de efectivos de la Comisaría Tercera, se presentó la encargada de una vinoteca de la zona y denunció que el mismo individuo había intentado llevarse una botella de vino del negocio y que debió devolverlo porque lo descubrieron.
Una vez más, cuando el malviviente, individualizado como Jorge Emmanuel Navarro (29), fue llevado a la dependencia, los funcionarios verificaron que llevaba sólo un día en libertad.
El viernes había salido de prisión después de cumplir una pena por un robo por el que lo condenaron el 7 de noviembre del año pasado.
Los antecedentes de Navarro tienen una particularidad: en cada uno de los últimos seis años tuvo, al menos, una sentencia en su contra. El 29 de octubre de 2021, lo condenaron a ocho meses de cárcel por daño simple en concurso real con amenazas simples.
El 3 de abril de 2020 lo sentenciaron por un robo y el 23 de octubre de ese mismo año le dictaron una pena de siete meses de prisión por el delito de daño. Mientras que en 2019 la Justicia lo condenó por unas lesiones leves.
Durante 2018, fue el año que más actividad tuvo en los Tribunales provinciales. El 22 de mayo le dieron 18 días de encierro por un hurto simple en grado de tentativa; el 28 de junio sumó 1 mes y 25 días por una causa correccional; el 20 de julio fue condenado por un hurto simple y el 12 de octubre tuvo otra sentencia por resistencia a la autoridad.
En tanto, el 27 de octubre de 2017 lo condenaron a seis meses de cárcel y el 19 de julio de 2016 le impusieron una pena de 1 año y tres meses, siendo estás dos últimas causas de flagrancia.
Al igual que el caso Lagos Castro, las 11 condenas que tuvo Navarro a lo largo de su vida fueron resueltas en juicios abreviados.
La última de las detenciones tuvo lugar pasadas las 19 del sábado y se conoció a través de una novedad que ingresó al sistema Ojos en Alerta de la Municipalidad de Ciudad y que daba cuenta sobre un sujeto tratando de robarse una bicicleta.
Al parecer, el sospechoso cortó el candado de la cadena, ya que el propietario la había dejado atada a un poste de calles Lavalle y San Juan.
Justo cuando se estaba llevando el rodado, personal de Preventores y de la Comisaría Tercera lo interceptaron y aprehendieron.
El acusado, identificado como Nahuel Leandro Barzola, tiene 26 años y está domiciliado en Las Heras. Había salido del penal hace aproximadamente un año, aseguraron fuentes policiales.
A Barzola lo habían condenado el 14 de junio de 2018 a tres años de prisión en suspenso por el delito de robo agravado de vehículo dejado en la vía pública. Debido a que para ese entonces no contaba con antecedentes previos, quedó en libertad y se le fijaron ciertas condiciones para no ir a prisión.
Justamente, uno de los requisitos era no delinquir, pero Barzola no cumplió con eso, ya que en 2019 lo detuvieron por un hurto simple. Así, el 16 de abril de ese año lo condenaron a un mes de cárcel en un juicio abreviado y le revolcaron la condicionalidad de la sentencia anterior.
Por ese motivo, se esperaba que en estos días fuese trasladado nuevamente a prisión, luego de volver a caer en las garras policiales.
Reincidentes
La información a la que accedió El Sol sostiene que durante el mes de enero, en la Comisaría Tercera ingresaron un total de 50 detenidos por diferentes delitos, tales como hurto, robo, violencia de género, lesiones, entre otros.
De esa cincuentena, 20 pasaron al penal por ser reincidentes y tener condenas en los últimos diez años, explicaron las fuentes consultadas.
Por su parte otros 10 quedaron en libertad porque las víctimas de los hechos no radicaron la denuncia; mientras que los 20 restantes regresaron a la calle por no contar con antecedentes previos o porque la autoridad judicial interviniente determinó que no ameritaba su paso al penal.
