Toda la comunidad tunuyanina y de la provincia lamentó la muerte de Ana Pérez (19). La noticia fue devastadora y el departamento donde nació y creció vivió ayer su día de luto, luego del fallecimiento de su reina del Turismo en un accidente de tránsito en la ruta 40. Venía de bailar junto a un amigo, Rolando Bengolea?(20), quien conducía el auto en el que viajaban y que también murió en la colisión contra una traffic.
Ayer por la mañana, el pueblo despidió los restos de la soberana en el cementerio departamental. Más de 500 personas fueron hasta la necrópolis para acompañar a familiares y amigos. No pudieron ocultar la angustia por lo sucedido y las lágrimas eran el común denominador.
“Era una excelente persona, como toda su familia”, fue la frase que repitieron casi todas las personas que tuvieron algún tipo de contacto con la joven fallecida el domingo a la madrugada. “Una excelente hija, muy compañera. Ella fue lo mejor que me pudo haber pasado”, afirmó, con la voz entrecortada, Cristina, su madre.
“No sabemos nada de cómo pasó. Mi esposo también murió de la misma manera, hace seis años, esto es una tragedia”.cómo la recuerdan. Todas las personas que conocieron a Ana Pérez durante su vida coincidieron en que era una joven con muchas actividades y muy responsable. El Sol dialogó con sus familiares y amigos, quienes en pocos minutos reconstruyeron los 19 años que vivió la adolescente.
Hermana de dos varones -Adrián (29) y Diego (9)-, comenzó sus estudios primarios en la escuela Normal Toribio de Luzuriaga, donde también realizó la secundaria. Luego, ingresó al Instituto Tecnológico Universitario (ITU), donde comenzó a cursar la carrera de Administración de Empresas con orientación en Turismo. A fin del presente año, la joven iba a recibirse como licenciada en esa especialización, contaron sus amigas.
La chica practicaba danza árabe y tenía una importante participación en todos los actos vendimiales o ceremonias de la comuna.
“Ella les hacía los vestidos a todos los chicos para las fiestas. Hacía un trabajo excelente y con todo el corazón”, recordó Noelia Moreira, amiga y profesora de árabe de Ana.
Desde niña, demostró su admiración por las reinas vendimiales y aseguró que ese era su objetivo. “De chica, fue reina del Día del Estudiante. En octubre del año pasado, fue electa en la Fiesta del Turismo y ahora estaba con muchas pilas, porque se iba a presentar para ser reina del Turismo provincial”, señaló Natalia Muzabert, ex reina de vendimial de Tunuyán y amiga de la víctima. “No puedo creer esto. Todavía no caigo. Estuve horas antes con ella y después me enteré de lo que pasó. Fue a pasar una noche con amigos y, en un choque, falleció. Creo en Dios y no puedo entender nada. Era como una hermana”, agregó.
“Todos estamos muy conmocionados. Tanto Ana como su familia son muy conocidos acá y son excelentes personas. Ella era muy dulce, trabajadora y responsable. Tenemos un dolor muy grande”, comentó Julia Arrastoa, una docente muy allegada a la familia.
Durante todo el día, la mamá de Ana recibió cientos de visitas en forma de apoyo. A lo largo de todo el domingo, en la sala Pacche, los restos de la joven fueron velados para luego inhumarlos en el cementerio departamental.
“Cristina es como una madre para todas las reinas y, por eso, Ana era como una hermana. La queríamos mucho y no entendemos cómo pudo haber pasado”, aclaró Yamila Morsucci, reina de la Tonada y amiga.
“La recordamos como un ser muy querible, súper responsable y con muchas actividades. Por el tema del reinado nos hicimos muy amigas y salíamos mucho juntas”, añadió Yamilia.
La historia de Ana, la reina que fue despedida por más de 500 personas
Los restos de la joven de 19 años fueron inhumados ayer. Su madre y las amigas la recordaron con cariño y dolor. Su vida en fotos.
