Los cuatro hermanitos siguieron comiendo los fideos mientras su papá y la mamá eran reducidos por los policías de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico.
Uno de los dos varones, el que se encontraba sentado en el medio, en cuero y con un pantalón corto azul y oro, no le quitaba la mirada a la cámara de uno de los policías. Ese efectivo buscaba registrar como prueba todos los elementos que había en el comedor.
No superaba los cuatro años pero se lo notaba tranquilo. Quizás no tenía idea de lo que estaba sucediendo y creía que esos hombres de gran porte, rostro cubierto y armas largas, sólo querían hablar con sus progenitores. Jugo de naranja para refrescarse y la tele 21 pulgadas encendida. Una de la niñas no paraba de mirar los dibujitos.
A la derecha de ellos, en un rincón del comedor, 825 kilos de marihuana compactada y empaquetada que habían sido descargados de un camión minutos antes por un grupo de sujetos conocidos de sus padres. Ese fue el peso de la droga secuestrada en la casa de calles Ferrari y Tabanera de Guaymallén, el viernes por la tarde.
Los dos chicos y las dos niñas almorzando fideos con tuco al momento de la irrupción para proceder a las detenciones y a la incautación fue una de las imágenes más impactantes para los efectivos que trabajan casos de narcocriminalidad.
La Operación Vendimia, como la bautizaron, fue todo un éxito. Y evidenció la realidad que atraviesan algunas familias en la provincia, principalmente la de los papás de los hermanitos, que alquilaron parte de la propiedad que custodiaban ante la ausencia de sus dueños a un grupo narco.
Ahora, el objetivo será otro, además de hallar culpables a los señalados narcos: recuperar a los pequeños y alejarlos de esa situación intrafamiliar.
Lo cierto es que, el domingo por la tarde, los policías continuaban desarrollando tareas por la Operación Vendimia. Terminaron el pesaje y trascendió que la droga, que tenía como destino final Chile, estaba valuada en nuestro país en 10 millones de pesos. Del otro lado de la cordillera, su valor se puede cuadruplicar.
También hubo otros dos detenidos. En total, cayeron siete sospechosos, seis varones y una mujer. En un primer momento, el viernes, eran cinco los arrestados.
En la mira
Y todo apunta a un hombre, Raúl Daniel Bressi Escalante, quien el 17 de este mes cumplirá 56 años, como el líder de la organización en Mendoza. Dijo ser comerciante y que está divorciado. Cuando lo identificaron, notaron que tenía dos tatuajes: una calavera con un trival en el brazo izquierdo y otro con un delfín en el derecho.
Con algunos antecedentes por estafa, tentativa de extorsión, portación de arma de uso civil, encubrimiento y violación de la Ley de Estupefacientes, este sujeto está marcado como el hombre que “iba a hacer mucho dinero con esta droga”, tal como relataron algunos pesquisas.
Es decir, sostienen que permitía el acopio en la provincia después de haber ingresado por Paraguay y mantenía contacto con los financistas del cargamento, que son chilenos.
Bressi acá tenía sus contactos. Y para ello se encontró con un hombre, casero de una vivienda de calles Ferrari y Tabanera.
Los dueños de la propiedad –de unos 800 metros cuadrados (tiene una vivienda principal y otra para la familia cuidadora), oriundos de Buenos Aires– se fueron de vacaciones hace un mes y, al parecer, el casero hizo algún tipo de negocio con Bressi: recibió dinero para que dejara esconder los panes compactados.
Los detectives hacía días que venían siguiendo a la banda. Supieron que también existían algunos vínculos con otros hombres de Las Heras y Godoy Cruz y que eran parte del negocio.
El camión llegó a Mendoza con la droga oculta en una carga de granel. Lo siguieron para conocer su destino y confirmaron las sospechas: que iba a la casa de Guaymallén. Es más, como el terreno es grande, el vehículo ingresó por un portón.
Descargaron la marihuana y el conductor se fue. Sobre calle Buenos Vecinos, antes del cruce con Staracce, los policías le frenaron el paso y lo redujeron. Al mismo tiempo, irrumpieron en la casa y otros domicilios del Gran Mendoza.
Todos los detenidos y la incautación, considerada la más importante de los últimos años, quedaron a disposición de la Justicia federal.
