Diego "Pichi" Agüero con remera naranja en la tribuna de la Lepra horas antes del asesinato, cuando el club le ganó a Rafaela.

Una imagen capturada por un fotógrafo deportivo en una de las tribunas de la cancha de Independiente Rivadavia fue clave para que un jurado popular absolviera este jueves a Diego Héctor “Pichi” Agüero Declaux (38), acusado de asesinar de tres disparos a un hincha de Godoy Cruz en Villa Hipódromo. El debate concluyó en el Polo Judicial con el veredicto de no culpabilidad y dejó sin responsables un crimen ocurrido en medio de una disputa atravesada por rivalidades futboleras en el oeste de Godoy Cruz.

La foto fue presentada por la defensa en el inicio del debate y el juez Aníbal Ezequiel Crivelli hizo lugar a su incorporación, luego de una audiencia en la que expuso que esa prueba fue hallada poco tiempo antes del inicio del proceso oral.

En la imagen, tomada horas antes del hecho de sangre durante un partido en el estadio Bautista Gargantini y subida por un fotógrafo en su perfil de Instagram el 23 de setiembre del 2023, se lo ve a Agüero con una remera color naranja.

Ese detalle resultó determinante para el futuro del juicio y del mismo sospechoso, ya que previamente los testigos, principalmente la pareja de la víctima, coincidieron en que el autor de los disparos que terminaron con la vida de Mauro Salcedo vestía ropa oscura.

Durante el tiempo que duró la instrucción, a cargo del fiscal de Homicidios Carlos Torres, no se pudo acreditar con precisión cómo estaba vestido Agüero.

La incorporación de ese nuevo elemento —aportado por los abogados defensores Carlos Moyano, Nicolás Camani y Natalia Santandes— terminó por desmoronar la hipótesis acusatoria: que Agüero, dueño de un Renault Fluence que bloqueaba la entrada al domicilio de la víctima, había disparado tras una discusión con Salcedo, un joven simpatizante del Tomba.

Así reaccionó el Pichi cuando el jurado popular dio a conocer el veredicto.

La pelea estalló cuando Salcedo intentaba ayudar a su pareja a estacionar un Chevrolet Corsa. Ella apenas estaba aprendiendo a manejar y no logró maniobrar entre los autos. La discusión escaló rápidamente por provocaciones futboleras y terminó con tres balazos en el pecho de Salcedo, quien murió en el acto. El atacante huyó a pie y llevaba ropa oscura, según dijeron los testigos.

Horas después, Agüero fue detenido en el barrio Centro Empleado de Comercio, donde se ocultaba con familiares y otros hinchas de la Lepra. Tenía antecedentes por portación ilegal de arma, robos y amenazas.

El barrido electrónico le dio positivo para pólvora y la pareja de la víctima lo había señalado en rueda de reconocimiento. Aun así, la defensa logró cuestionar la cadena de custodia de esa prueba y sembró dudas sobre su responsabilidad en los hechos.

El jurado, compuesto por seis mujeres y seis varones, deliberó durante varias horas antes de dictar el fallo unánime. Al escuchar la sentencia, Agüero se quebró en llanto y fue retirado de la sala esposado, aunque este mismo jueves iba a dejar el penal.

Cómo fue el crimen de Mauro Salcedo

La madrugada del sábado 23 de septiembre del 2023, una mujer llegó con su auto al complejo de departamentos donde vivía junto a su pareja, en calle Pedro Goyena al 1400, en Godoy Cruz, y se encontró con que un vehículo obstruía su lugar habitual de estacionamiento. Le pidió ayuda a su novio, Mauro Salcedo, quien salió a reclamarle al dueño del Renault Fluence, estacionado frente al domicilio. El conductor, identificado luego como Diego Héctor Agüero, estaba en un quiosco cercano junto a otros hombres.

Según la reconstrucción del hecho, Salcedo vestía una camiseta de Godoy Cruz. Agüero se encontraba con un grupo de hinchas de la Lepra, con quienes festejaba por haberle ganado a Atlético Rafaela la noche del viernes.

Diferencias por ser hinchas de diferentes clubes derivaron en una discusión que fue subiendo de tono. En medio del cruce verbal, uno de los presentes sacó un arma de fuego y le disparó tres veces a Salcedo, provocándole la muerte en cuestión de minutos.

Tras el ataque, el agresor y sus acompañantes escaparon a pie por calle Pedro Goyena. Horas más tarde, la policía estableció que se habían refugiado en una vivienda ubicada en el barrio Centro Empleados de Comercio, a unos 150 metros de la escena del crimen. El dato permitió a los efectivos montar un allanamiento en el lugar.

Durante el operativo, los uniformados detuvieron a cinco personas, entre ellas Agüero. El sospechoso quedó alojado en la Comisaría 50ª, a disposición del fiscal de Homicidios Carlos Torres.

Fue imputado y le dictaron la prisión preventiva. Sin embargo, en el debate no se pudo comprobar que fuese el autor de los disparos, por lo que terminó absuelto.