Agüero luego de escuchar el veredicto que lo desvinculó del caso.

Un jurado popular declaró no culpable este jueves al hincha de Independiente Rivadavia que había llegado acusado de matar a un simpatizante de Godoy Cruz en medio de una discusión por un lugar para estacionar y, de esta forma, el caso quedó impune.

El veredicto fue leído en una sala cargada de tensión, pasadas las 17: los 12 ciudadanos convocados para decidir el futuro del imputado entendieron, por unanimidad, que no era culpable del crimen ocurrido en setiembre del 2023. La escena posterior estuvo marcada por los llantos de los familiares de quien era sospechoso, quienes se abrazaron y cruzaron miradas con quien estaba imputado.

Luego del veredicto, el juez técnico Aníbal Crivelli pasó a un cuarto intermedio para dictar la sentencia, absolviendo y dejando en libertad a quien fue detenido en un primer momento.

Se trata de Diego Héctor “Pichi” Agüero (37), quien fue señalado como autor de los disparos que terminaron con la vida de Mauro Salcedo, un joven que vivía en calle Pedro Goyena, en Villa Hipódromo. Salcedo murió luego de recibir tres balazos en el pecho tras una discusión ocurrida durante la madrugada de un sábado, cuando intentaba ayudar a su pareja a estacionar un Chevrolet Corsa.

Ella recién estaba aprendiendo a manejar, y no pudo maniobrar entre los vehículos que ocupaban la cuadra. Un Renault Fluence, según se supo luego, bloqueaba el ingreso a su domicilio.

La víctima vestía una camiseta de Godoy Cruz. El dueño del Fluence, según la hipótesis acusatoria, era Agüero, quien esa noche celebraba en la puerta de un quiosco junto a otros hinchas de la Lepra el triunfo 2 a 1 frente a Atlético Rafaela. El cruce entre ambos fue breve, subió de tono por las “gastadas” futboleras y terminó en tragedia: alguien de los presentes sacó un arma, disparó tres veces a corta distancia y huyó.

El caso fue investigado por el fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien desde un inicio apuntó contra Agüero. El sospechoso fue detenido a las pocas horas en el barrio Centro Empleado de Comercio, donde se refugiaba con su hermano y otros simpatizantes del Azul del Parque. Tenía antecedentes penales y una larga trayectoria vinculada a hechos delictivos: portación ilegal de arma, daños, robos y amenazas, entre otros.

La víctima recibió tres balazos.

Las pruebas contra él parecían sólidas, tanto es así que la Justicia le dictó la prisión preventiva: la pareja de la víctima lo había señalado en una rueda de reconocimiento, el barrido electrónico que le realizaron dio positivo para rastros de pólvora y una cámara de seguridad registró parte de los movimientos en la escena. Sin embargo, nada de eso alcanzó para que el jurado lo considerara culpable.

Durante el juicio, que se desarrolló esta semana en el Polo Judicial, la defensa, representada por los abogados Carlos Moyano, Nicolás Camani y Natalia Santandes, sembró dudas sobre la autoría del disparo. También hizo hincapié en la confusión del momento y en la posibilidad de que otra persona haya sido la que gatilló el arma.

El debate llevó a que seis mujeres y seis varones, luego de varias horas de deliberación, decidieran desvincular a Agüero. El acusado rompió en llanto tras escuchar el veredicto y fue retirado de la sala.

Youtube video