Tomás Ezequiel Loria (19) salió ayer del Hospital Español tras recibir el alta por una perforación en el pulmón producto de una apuñalada que sufrió en un asalto. El joven deberá hacer rehabilitación durante un año. Decidió no ir de viaje de egresados y tiene miedo de salir a la calle después del traumático episodio que le tocó vivir.
Pasada la medianoche del primero de noviembre, Tomás regresaba en auto a su casa de Godoy Cruz junto a su padrastro –conducía el vehículo– y su prima después de terminar su jornada laboral en un comercio del cual son propietarios. Cuando faltaban escasos metros para llegar a su vivienda, pararon en un semáforo en rojo ubicado en calle Hualpa y Perito Moreno.
En ese momento, varios sujetos descendieron de dos automóviles, abordaron a Tomás y su padrastro y los amenazaron con armas blancas. El joven fue apuñalado en el pecho y los malvivientes huyeron ya que la situación se salió de control.
La víctima fue trasladada en ese mismo vehículo al Hospital Español y, debido a que la puñalada le perforó el pulmón derecho, debió ser derivado a terapia intensiva. Allí permaneció hasta el viernes 4, después de ser intervenido en dos ocasionesy de padecer ciertas dificultades para conseguir dadores de sangre para Tomás ya que su grupo sanguineo, O negativo, es inusual.
Finalmente, después de permanecer algunos días en observación, fue dado de alta el martes por lo que ya se encuentra en la tranquilidad de su hogar junto a su familia. Su madre, Ariadna, contó a El Sol que el joven deberá realizar un año de rehabilitación para poder volver a su vida normal.
La grave herida que sufrió lo dejó con un 75% de capacidad en el pulmón derecho.
La mujer dijo que, al parecer, Tomás quedó con stress postraumático y que, apenas salió del nosocomio, se lo notó aterrado de salir a la calle, por lo que pronto comenzará un tratamiento psicológico.
Además, el chico, que se estaba preparando para ingresar a la universidad, decidió no ir de viaje de egresados: “Es el viaje o mi vida”, le dijo a su mamá
