Bravo y Poblete, las dos jóvenes detenidas.

Eran las 19.30 del lunes y faltaban algunos minutos para que empezara a anochecer en el sector noreste de El Challao, Las Heras.

La presencia de dos chicas que circulaban en moto por las inmediaciones del barrio Jardín Municipal llamó la atención de policías de la Comisaría 43ª, que estaban patrullando la zona.

Los uniformados les frenaron la marcha a las jóvenes en el cruce de calles Tierra del Fuego y El Zonda, a unos 100 metros de la dependencia policial. Al pedirles sus identificaciones, ambas se mostraron nerviosas y los funcionarios procedieron a requisarlas.

En la motocicleta -una Yamaha 125cc negra- llevaban una mochila térmica de repartos, las que normalmente utilizan los deliverys de comida. Al revisarla, los funcionarios descubrieron que llevaban ocho ladrillos de marihuana prensada -pesaban 6,5 kilos-, por lo que le dieron rápida intervención a la Policía Contra el Narcotráfico (PCN).

A raíz del hallazgo, las dos mujeres, identificadas como Milagros Noé Beatríz Bravo Trigo (23) Nicole Ain Poblete Ortiz ( 25), fueron detenidas y quedaron comprometidas en una causa federal.

Los pesquisas profudizaron sobre sus perfiles y constataron con que ambas eran oriundas del barrio San Martín, localizado en el oeste de Ciudad, a poco más de 3 kilómetros del lugar donde las atraparon.

Pese a que Bravo Trigo tenía una medida pendiente de comparendo y citación por una causa de hurto simple que se le inició en 2021 en la Tercera Circunscripción Judicial (Zona Este), ninguna de las dos presentaba antecedentes por tema de drogas.

Por eso, ni siquiera se encontraban bajo el radar de los detectives que trabajan los casos de narcocriminalidad en Mendoza. Eso sí, las sospechas apuntaban a que el cargamento de marihuana le pertenecía a algún distribuidor de estupefacientes con base en la barriada donde están domiciliadas las detenidas.

Los ocho ladrillos incautados y la mochila de repartidor que utilizaban las sospechosas.

Fuentes investigativas consultadas por El Sol, señalaron que la familia de Bravo siempre estuvo en la mira de los policías de la zona por algunos hechos delictivos, pero más que nada robos y otros hechos menores.

Por su parte, Poblete no es conocida entre los vecinos del popular complejo del oeste, por lo que poco se sabe de ella y de su círculo íntimo. De la información relevada pudieron saber que años atrás estudio enfermería en el Instituto de Educación Superior Nº 9-015 Valle de Uco y que tiene registrado a su nombre un Citroën C4.

Las averiguaciones apuntaron a que las dos chicas habrían sido “contratadas” de manera esporádica por algún narco del barrio para que entregaran el pedido de droga a cambio de algún dinero.

Últimamente, esa modalidad está de moda entre los líderes narco de ese y otros sectores del Gran Mendoza, indicaron las fuentes consultadas. Básicamente, la idea es ahorrarse de tener un “soldadito” fijo que realice esas tareas y buscar vecinos o allegados que necesiten algún dinero.

Así, juegan con la desesperación de la gente y aprovechando difícil situación económica, consiguen fácilmente a personas que deciden tomar el riesgo con el objetivo de conseguir plata que los ayude a llegar a fin de mes.

Detrás de todo eso, también hay un motivo estratégico por parte de los narcos para enviar a alguien de confianza o que pertenezca a su círculo íntimo. Es que, en caso de que el delivery termine detenido, será más difícil para los investigadores encontrar algún indicio que los conduzca al propietario de la droga, ya que se trata de personas con las prácticamente no tiene vínculos, explicaron.

Más allá de eso, los pesquisas de la PCN están profundizando las averiguaciones para determinar el origen del cargamento, ya que sospechan que puede tratarse de algún distribuidor importante de esa zona donde limitan Ciudad y Las Heras. Por eso le secuestraron los teléfonos celulares de las dos sospechosas.