La justicia provincial resolvió este viernes que Julieta Silva cumpla prisión preventiva en su domicilio de San Rafael, con monitoreo por tobillera electrónica.
La medida se adoptó en el marco de las causas en las que está imputada por privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo en varios hechos independientes en concurso real, lesiones agravadas, amenazas simples y desobediencia.
Audiencia y decisión del juez
La audiencia se llevó a cabo en el Segundo Juzgado Penal Colegiado, a cargo del juez Claudio Gil.
En la sala estuvo presente el fiscal Fabricio Sidoti, quien pidió que Silva siguiera detenida en el penal de mujeres de San Rafael, donde permanecía desde fines de julio.
Sidoti sostuvo que existía riesgo de fuga, posible influencia sobre un testigo y que la imputada había violado las reglas de conducta impuestas, como la prohibición de contactar al denunciante. También advirtió que estaba en riesgo la integridad física de esa persona.
El magistrado, sin embargo, resolvió que la mujer regrese a su domicilio bajo control electrónico, considerando su condición de madre. En tal sentido, Gil ordenó que se eleven informes al Equipo Técnico Interdisciplinario y al Juzgado de Familia para determinar si Silva está en condiciones de cuidar de su hija menor de edad.
Antecedentes judiciales
Silva fue condenada el 3 de mayo de 2018 a 3 años y 9 meses de prisión e inhabilitación para conducir por 8 años por el homicidio culposo agravado de su entonces pareja, Genaro Fortunato. El hecho ocurrió en septiembre de 2017 en San Rafael, cuando lo atropelló con su auto a la salida de un boliche.
En julio de este año, fue denunciada por su actual pareja por lesiones agravadas por el vínculo. Luego sumó imputaciones por amenazas simples y desobediencia al incumplir una orden judicial que le impedía acercarse o comunicarse con el denunciante.
Por estas causas, había sido trasladada nuevamente al penal femenino de San Rafael, medida que ahora fue modificada.
