Jóvenes que no llegan a los 30 años. Uno tiene 25 y el otro va a cumplir 27 el próximo domingo. Quedaron en la mira de la Justicia federal junto con otros personajes por evasión fiscal, lavado de dinero, compra y venta de oro en un mercado negro y hasta indicios de contrabando y tenencia de estupefacientes.
Son los presuntos responsables o dueños de algunas joyerías y locales bailables tipo bar-pub que comenzaron a sumar sucursales mientras la pandemia del coronavirus se expandía por todo el país.
El miércoles por la mañana hubo 22 allanamientos en diversos sectores del microcentro de Mendoza y secuestro de millones de pesos entre moneda local, dólares y euros, contadoras de billetes y hasta armas, tal como reveló El Sol.
El personal policial llegó hasta negocios de calles Catamarca, Espejo, Las Heras y Godoy Cruz de Capital, entre otros.
El caso, que fue investigado por la Policía contra el Narcotráfico de la provincia (PCN), está en manos del titular del Juzgado Federal Nº3, Marcelo Garnica, y no tiene detenidos.
Sin embargo, todo apunta a estos dos jóvenes que están sospechados de levantar “un imperio” gracias a la compra y venta de moneda extranjera de forma ilegal. “Todo lo demás era una pantalla para potenciar las cuevas”, describieron los detectives a este diario.
Ambos muchachos están identificados desde el inicio de la causa. Pasaron de clase media a vivir en barrios privados y movilizarse en autos importados.
En las redes, no tenían inconvenientes en mostrar un estilo de vida lleno de lujos. Al momento de los procedimientos, se descubrió que se encontraban en proceso de construcción de un nuevo local sobre calle Catamarca, en Ciudad.
Uno de ellos, el más chico, conocía todos los movimientos cambiarios y de la venta de alhajas porque su padre se dedica a lo mismo desde hace años en un local ubicado sobre calle Espejo, que no fue allanado por los pesquisas.
El más grande, por su parte, trabajaba en una despensa de barrio hace unos cinco años y su vida dio un giro de 180 grados en poco tiempo en lo que respecta a la incorporación de bienes.
Ver también: Mercado negro de oro y lavado: allanamientos masivos en joyerías y bares del centro
Más allá del rol protagónico de ambos, detrás de las medidas autorizadas por la Justicia hay otros actores de reparto que sirvieron para que todo este aparato se muestre aceitado y funcionando durante los últimos meses: hubo procedimientos en dos estudios contables y en la vivienda particular de una contadora.
Los detectives creen que allí está el secreto de la red delictiva, debido a que los principales sospechosos necesitaban ayuda profesional para profundizar el negocio.
“Hay que analizar todos los números y sacar la calculadora. Podemos estar frente a un caso de lavado de dinero por cifras millonarias”, describió la Justicia.
No sólo el rol de los contadores es clave para el conjunto de personajes. El funcionamiento de una red de estas características también contaba con personal de seguridad: entre los hombres identificados, que quedaron vinculados a la instrucción, hay ex policías. Las armas secuestradas estaban a su nombre y no fue un detalle menor.
De acuerdo con fuentes del expediente, las personas identificadas, quienes quedaron a disposición de la Justicia mientras se desarrolla la instrucción, fueron 74. Y, entre, ellas se destacan “muchos” arbolitos. Además, la “pata” con barrabravas del fútbol local no podía faltar.
Uno de esos sujetos es conocido como uno de los encapuchados que ingresó en febrero del 2020 a la cancha de la Lepra y provocó incidentes.
Se metieron con facas y palos y para suspender el partido que el club debía disputar con Atlanta. Todo en medio de una interna en la parcialidad más violenta de la hinchada por el manejo del dinero.
Así las cosas, se espera que, con el paso de los días, alguno de los personajes del mundo cambiario y el lavado termine procesado por algunos de los delitos que se están investigando, debido a que pasaron, de un día para el otro, a manejar miles de dólares y regentear joyerías, bares y boliches.

El detalle
La información policial señala que los allanamientos se desarrollaron el miércoles por mañana luego de más de un año de investigación. El trabajo fue en conjunto con la Administración Federal de Ingresos Públicos- Dirección General de Aduanas (AFIP-DGA). Los efectivos de la PCN irrumpieron en siete joyerías y otros bares-pub del microcentro.
Para los detectives, esos negocios eran una pantalla para ocultar que había un activo movimiento de compra-venta de dinero extranjero y oro al mejor estilo “cueva”.
Tenían a los hombres que trabajaban para ellos como arbolitos en la puerta de cada negocio.
Cinco de las siete joyerías contaban con lugares denominados “trampas”, los que consistían en paredes falsas, bajos fondos y habitáculos ocultos en muebles confeccionados de forma artesanal.
Los mismos presentaban cierres electrónicos que permitían ocultar el dinero en caso de procedimientos tipo allanamiento. Debido a esto, la Municipalidad de Capital clausuró los locales porque habían variado el rubro por el que fueron habilitados.
En total, se secuestraron 4.100.000 pesos, casi 50.000 dólares, 7.480 euros, 19 máquinas de contar dinero, dos armas de fuego, 21 cartuchos calibre 9 mm, 41 equipos electrónicos, 11 equipos informáticos, 4 balanzas, 100 gramos de cannabis, 6 plantas de cannabis sativa, 2 dos MDMA (éxtasis) y 4 cartuchos vaporizadores de tetrahidrocannabinol (THC).

