Fueron imputados ayer los dos sospechosos que habían sido detenidos por un asalto y homicidio perpetrado la madrugada del domingo en Ciudad. Las declaraciones de testigos y algunas prendas con manchas hemáticas que vestían comprometieron a los presuntos matadores, que cuentan con varios antecedentes. No se logró encontrar el arma blanca que utilizaron para ultimar a la víctima.
Tras la acusación por homicidio criminis causa (matar para lograr la impunidad de otro hecho, en este caso, el robo de las pertenencias de la víctima), el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello ordenó que fueran trasladados a la cárcel provincial.
El hecho de sangre ocurrió pasadas las 4 en la plaza Almirante Brown, en las inmediaciones del Hospital Central. Allí, Francisco Montial Flores (59) fue abordado por un par de sujetos con intenciones de asaltarlo.
El hombre, oriundo de Guaymallén, se resistió y fue atacado a puntazos por los delincuentes. Luego le quitaron lo que tenía: una billetera con $300 y otros elementos personales. Testigos dieron aviso a la línea de emergencias y, momentos, después la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Central.
Sin embargo, los esfuerzos médicos no alcanzaron para que el hombre pudiese sobrevivir a las heridas que le provocaron en la zona lumbar, tórax y abdomen.
Mientras Montial dejaba de existir en el nosocomio de calle Alem, policías detenían a cinco sospechosos en las inmediaciones del espacio verde de la Tercera Sección. Tres son personas en situación de calle que fueron desvinculadas de la causa horas después.
Los dos restantes son jóvenes que contaban con varios antecedentes. Tal como lo señaló El Sol, se trata de Alberto Gustavo Acosta Díaz (22) y Leandro José Guzmán Arce (23).
El primero de ellos, con domicilio en San Martín, tiene un extenso prontuario con robos simples, violación de la Ley de Estupefacientes y lesiones leves graves. En tanto, el otro, oriundo de Luján, había protagonizado algunos robos simples y agravados.
El fiscal Carlos Torres, que en ese momento estaba subrogando a Pirrello, decidió mantenerlos aprehendidos ya que las primeras pruebas apuntaban en su contra.
Finalmente, en la tarde de ayer, el fiscal analizó todas las pruebas y acusó a los dos sospechosos por la calificación que prevé prisión perpetua si son hallados culpables.
