La fiscal de Homicidios imputó a Kevin Exequiel Morales, quien fue detenido la semana pasada por el crimen de Julio Jesús Coronel, el joven de 23 años asesinado de un puntazo en el cuello a mediados de mayo en la triple frontera entre Godoy Cruz, Luján y Maipú.
El acusado, también de 23 años, pasó casi dos meses en la clandestinidad, hasta que la tarde del lunes 3 fue capturado por personal de la División Homicidios, de Investigaciones, frente a una escuela del distrito de La Libertad, Rivadavia. Los sabuesos se desplazaron hasta el Este provincial, luego de obtener el dato de que Morales se estaba ocultando en esa zona.
Luego de la detención, pasó por Sanidad Policial de Rivadavia y luego lo trasladaron hasta la Comisaría 47ª de Carrodilla, Luján, donde pasó la noche. Posteriormente, la fiscal de la causa efectivizó la imputación en su contra por el delito de homicidio simple, que prevé penas de 8 a 25 años de prisión, y ordenó su trasladó a un penal provincial.
Morales, quien está domiciliado en la manzana I del barrio La Gloria de Godoy Cruz, era buscado desde el inicio de la investigación por el asesinato de Coronel, ya que quedó comprometido por diferentes testigos que los vieron conversando minutos antes del ataque, en una esquina del barrio Renacer, a pocos metros de la casa de la víctima.
Pero, la declaración que más complicó al sospechoso, fue la de un vecino que observó a través de su ventana el momento justo en que Morales le propinó la puñalada letal a Coronel, surge de la investigación. Y agregó que ambos estaban charlando con total tranquilidad y, repentinamente, el sindicado matador lo atacó.
Con esa y otras pruebas, la representante del Ministerio Público solicitó la captura horas después de la muerte de Coronel -falleció un día después de la agresión- y el acusado terminó cayendo hace exactamente una semana en las garras policiales.
El hecho
Corrían las 2 del jueves 11 de mayo cuando una comunicación con la línea de emergencias 911 dio aviso sobre un joven agredido con arma blanca frente a la manzana D de la citada barriada maipucina.
Efectivos de la subcomisaría Lorenz arribaron rápidamente hasta la escena y encontraron con la víctima tendida en el suelo y siendo auxiliada por vecinos, quienes intentaban frenarle el abundante sangrado que presentaba en el cuello.
Debido a que su estado era crítico, los uniformados decidieron trasladar a Coronel en la movilidad hasta el Hospital Paroissien. Allí, lo estabilizaron y luego fue derivado al Hospital Central para recibir la asistencia correspondiente por la herida punzocortante que presentaba en la región cervical izquierda.
En paralelo, las primeras averiguaciones de los detectives que llegaron a la escena arrojaron que la esquina donde se produjo el hecho es frecuentada por jóvenes de la zona que se reúnen allí a consumir bebidas alcohólicas y estupefacientes.
Algunos lugareños entrevistados aseguraban que hubo una pelea previa al ataque contra Coronel y que entre la víctima y el presunto victimario “se habían desconocido”.
Pero esas versiones jamás fueron plasmadas en el expediente liderado por la fiscal Ríos. Incluso, no está del todo claro el motivo por el que el joven terminó siendo blanco de la agresión.
Lo cierto es que, al día siguiente, desde el mencionado efector público de Ciudad los médicos confirmaron el deceso de Coronel, por lo que los investigadores profundizaron la pesquisa, que se encaminó rápidamente contra Morales como supuesto autor.
