Hace unas semanas, la situación de Exequiel Keke Avilés era muy complicada. Se encontraba imputado por femicidio vinculado en la causa que tuvo como víctima a Emanuel Alejandro Muñoz (27), el novio de su ex pareja que fue ultimado de un balazo en la cabeza en agosto del año pasado en Las Heras, y con esa calificación arriesgaba prisión perpetua.
Básicamente, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo entendía que había asesinado al joven para provocarle dolor a su ex novia y por esto debía enfrentar un juicio por jurados.
Inclusive, habían comenzado las audiencias preliminares antes del inicio formal del debate y las pruebas fueron presentadas a un juez Tribunal Penal Colegiado.
Fue durante esa etapa que todo terminó por cerrarse entre las partes: el jefe de los fiscales de Homicidios, Fernando Guzzo, y la defensa, a cargo de Alfredo Mellado y Juan Franco Ferraris, acordaron culminar el proceso penal mediante un juicio abreviado final.

A través del acuerdo, hubo modificación en la imputación y Avilés pasó de estar acusado por homicidio agravado por haber sido cometido con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que ha mantenido una relación de pareja (femicidio vinculado) a homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Así las cosas, el acusado zafó de una posible condena a prisión perpetua si era hallado culpable por un jurado y recibió una pena de 25 de años de encierro luego de reconocer la autoría del hecho. El pacto entre las partes fue homologado por el juez Mauricio Juan.
De vecinos y amigos a enemigos
Avilés y Muñoz era vecinos desde hacía muchos años en el barrio 8 de Abril de Las Heras y hasta supieron forjar una amistad.
Pero esa relación se quebró en el último tiempo cuando Muñoz empezó a salir con la ex del Keke, una joven de 29 años con la que este último tenía un hijo en común.
Para los investigadores, fue ese el conflicto que desembocó en el ataque armado que terminó con la vida de la víctima.
Fue la noche del sábado 29 de agosto, alrededor de las 22.30, cuando la novia de Muñoz llegó a su casa de la manzana C.
Aparentemente, esa situación fue observada por el Keke, desde su domicilio de la manzana A. Por eso, se dirigió hasta la vivienda de la víctima e iniciaron una fuerte pelea.

En medio de la discusión, Avilés sacó un arma de fuego de entre sus prendas y le propinó un disparo en la cabeza, que lo dejó en grave estado.
Muñoz fue auxiliado por su pareja, quien le pidió auxilio a un vecino y lo trasladaron hasta el Hospital Lagomaggiore.
Ante el crítico estado en el que se encontraba, la víctima fue derivada al Hospital Central, pero los médicos poco pudieron hacer y falleció la madrugada del lunes, horas después de que le diagnosticaron muerte cerebral.
El mismo día del deceso, el Keke se entregó a las autoridades y fue imputado.
