El cuerpo fue hallado en un descampado cerca de Ugarteche.

El hallazgo de un hombre asesinado y otro gravemente herido conmocionó este miércoles a la comunidad de Ugarteche, en Luján de Cuyo, donde familiares y amigos se congregaron en un clima de tensión al asegurar que conocían a los presuntos agresores.

El caso, que inicialmente estaba en la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos, pasó a ser investigado por la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, junto a personal de Investigaciones.

El hecho comenzó a reconstruirse a partir de un violento episodio ocurrido el martes por la noche, a las 22, cerca de las rutas 40 y 15. Según declaró un testigo, circulaba en un Chevrolet Corsa junto a sus amigos cuando observaron a una mujer tirada sobre la calzada que al parecer parecía herida. El conductor detuvo la marcha para auxiliarla.

Los investigadores en la escena con Policía Científica.

En ese momento, sostiene la primera reconstrucción, dos hombres vestidos con ropas oscuras y con tatuajes visibles en el rostro salieron de entre los arbustos y les apuntaron con armas de fuego para exigirles sus pertenencias. Ante la negativa de las víctimas, los sujetos abrieron fuego. Los tres ocupantes del vehículo huyeron corriendo hacia distintas direcciones.

Cuando personal policial llegó al lugar halló el auto sin ocupantes y con las puertas abiertas. Minutos después fue hallado un hombre herido de gravedad: tenía un disparo en la mejilla, otro en la espalda y un tercero en el abdomen. Fue trasladado de urgencia al centro de salud de Ugarteche y luego derivado al Hospital Central, donde este miércoles permanecía internado. Fue identificado como Jonathan Galdamez, de 34 años.

A partir del relato del sobreviviente, personal de la Subcomisaría Ugarteche y de Investigaciones realizó un rastrillaje en la zona. Este miércoles al mediodía dieron con el cuerpo sin vida de un hombre en un sector descampado cercano al lugar del ataque. Presentaba lesiones compatibles con disparos de arma de fuego, detallaron fuentes policiales.

La víctima fue identificada como César Gerardo Rodríguez (40), quien se encontraba desaparecida y era intensamente buscada por su familia. La encontraron en un zanjón cerca del asentamiento Raíz.

La escena se volvió tensa cuando allegados de las víctimas arribaron al lugar. Aseguraron que los autores del ataque serían conocidos delincuentes y reclamaron detenciones. Personal debió reforzar el perímetro mientras trabajaba Científica.

Más allá de lo aportado por los testigos, las hipótesis del caso estaban siendo investigadas, ya que no estaba claro si se trató de un hecho de inseguridad o de un problema entre conocidos luego de un encuentro en la zona.