Marcelo Ezequiel Martín (57) esquivó la muerte hace exactamente seis meses, cuando protagonizó un aparatoso accidente vial en alta montaña. En esa ocasión, salvó su vida de milagro y salió totalmente ileso, pese a que la camioneta en la que viajaba quedó completamente destruida.
Medio año después de ese hecho, el empresario fue asesinado este miércoles de un balazo por su hermano en medio de una discusión en una oficina del local de venta de repuestos que ambos manejaban en sociedad, en Guaymallén.
El siniestro fue el domingo 5 de febrero, alrededor de las 11, cuando Martín circulaba junto a tres acompañantes a bordo de su Ford Ranger por la ruta 7, camino a Chile.
A la altura del tramo denominado como la Curva de Guido, fue sorprendido por el vuelco de un camión brasileño que llevaba un cargamento de bananas.
El pesado rodado le pasó por encima a la camioneta de Martín y luego impactó un Chevrolet Onix, con el que cayó hacia el precipicio.
De los ocupantes de la Ranger, sólo un chico 13 de años resultó con algunas lesiones y tuvo que ser trasladado al Hospital Notti; mientras que el empresario y los otros ocupantes no sufrieron heridas de consideración.
Este miércoles se cumplía medio año desde que Martín sobrevivió a ese accidente y “volvió a nacer”. No obstante, tuvo un trágico desenlace cuando se reunió la tarde de este miércoles con su hermano. Manuel José Martín (61), en M&M Repuestos, el comercio del carril Godoy Cruz que ambos conducían.
De acuerdo con la reconstrucción, se produjo un altercado por cuestiones vinculadas a los negocios que tenían en conjunto y Manuel le disparó a corta distancia con un revólver.
El proyectil le impactó a Marcelo en el cuello y perdió la vida en cuestión de minutos. Acto seguido, su hermano decidió quitarse la vida, colocó el arma a la altura de la sien y jaló el gatillo, para luego desplomarse en el piso de la oficina donde estaban reunidos.
