Cuatro asesinatos fueron perpetrados la pasada semana en el Gran Mendoza. Pese al esfuerzo de los detectives policiales y judiciales, las causas se mantenían hasta este lunes sin detenidos. Los hechos ocurrieron en Las Heras, Godoy Cruz y Guaymallén, quizá los tres departamentos más violentos de la provincia.
Las investigaciones son lideradas por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. Si bien la mayoría de los casos tiene sospechosos, los pesquisas trabajan para conseguir pruebas contundentes que motiven su detención.
En orden cronológico, el primero de los episodios tuvo lugar el lunes 10 en el corazón de Las Heras, donde Ángel Reyes Calivares (76) fue hallado sin vida, con golpes y cortes en la cabeza.
Todo continuó el miércoles 12 en el oeste godoicruceño cuando un puestero encontró el cadáver de Leonardo Lucero (24), quien, al parecer, fue ultimado a golpes y luego prendido fuego.
Mientras que, el viernes 14, un hombre identificado como Guillermo Martínez (39) fue asaltado y asesinado por malvivientes en su casa de El Algarrobal.
Finalmente, la última víctima se registró el sábado 15 en Guaymallén. Gabriel Jara (24) estaba junto con sus amigos cuando padeció un ataque armado que terminó con su vida tras recibir un disparo.
Buscan a los compañeros del jubilado
Calivares fue hallado sin vida por un vecino en su casa de San Martín 2105. El hombre tenía diversos cortes en la cabeza, la cara y el cuello.
Aunque en un principio se pensó que el homicidio había sucedido en el contexto de un asalto, esa hipótesis se descartó con el paso de las horas.
Calivares contaba con una extensa lista de antecedentes, entre ellos robos, estafas y hasta abuso sexual, por lo que se apuntó hacía el círculo intimo de la víctima. Tras realizar una serie de averiguaciones se conoció que Angelito era frecuentado por jóvenes que serían trabajadores sexuales.
Los detectives trabajaban para individualizar a los acompañantes de Calivares. Las huellas halladas en la escena y en el arma homicida –un cuchillo tipo carnicero– serán clave para determinar la autoría.
Joven calcinado: se apunta hacia una amenaza narco
El macabro hallazgo se hizo el miércoles al mediodía en la intersección de calles Prolongada y Proyección Totoral, en el distrito de Presidente Sarmiento, Godoy Cruz.
El cuerpo no sólo estaba quemado casi por completo, sino que también los perros de la zona –un descampado– habían arrancado y comido extremidades y parte del torso. Los investigadores se encontraban frente a una enorme dificultad para identificarlo. Sin embargo, lograron obtener una huella dactilar de la mano izquierda, que no había sido quemada en su totalidad ni devorada por los animales.

El sábado se conoció que la víctima se llamaba Leonardo Lucero, de 24 años y con domicilio en calle Cipolletti de ese departamento. Las primeras averiguaciones acerca del móvil del homicidio sostienen que el joven, que trabajaba de trapito en Ciudad, tenía conflictos con narcos de la zona y estaba amenazado desde hace tiempo. Los pesquisas centraron las tareas en tomar declaraciones a allegados de la víctima para intentar identificar al o los presuntos homicidas.
Pocas pistas sobre los ladrones homicidas
El hecho que terminó con la vida de Guillermo Martínez se registró la madrugada del viernes. Delincuentes irrumpieron en la vivienda ubicada en calle Muñiz y amenazaron a la víctima y a su pareja para que les entregaran sus pertenencias. Al parecer, Martínez se resistió y le propinaron un balazo en el pecho antes de huir con sólo dos celulares y unas zapatillas.

En la causa únicamente estaba claro que efectivamente se trató de un hecho de inseguridad, de acuerdo con lo que aportaron vecinos en su declaración testimonial. No se había logrado identificar a los malvivientes pero trabajaban con las características aportadas por la esposa de la víctima fatal y en una serie de rastrillajes en la zona.
Creen que una pareja intentó ejecutar a cinco jóvenes
Gabriel Jara terminó muerto luego de ser baleado por individuos a bordo de una motocicleta la madrugada del sábado en el barrio Villa Graciela, en Rodeo de la Cruz.
La víctima estaba con sus amigos en la vereda de un domicilio, ubicado en Humahuaca y Nahuel Huapi. En ese momento, los agresores llegaron al lugar y uno de ellos realizó, al menos, nueve disparos contra el grupo.
Dos balas alcanzaron a dos de los jóvenes. Brian Muñoz (18) fue herido en la pierna derecha cuando se alejaba del lugar. Mientras, Jara recibió el balazo en el tórax y perdió la vida de forma inmediata.

Los sabuesos tenían la pista de que los autores podrían ser una pareja oriunda del barrio Escorihuela. La chica mantuvo una relación con uno de los sobrevivientes –que no fue herido– hace un tiempo. Sin embargo, las víctimas aseguraron que el conductor de la moto disparó con intención de “matar a todos”. Ahora resta recolectar pruebas suficientes para ordenar el arresto de ambos.
