Durante la madrugada fue vandalizado el escudo del Club Sportivo Independiente Rivadavia, ubicado en la fachada del Estadio Bautista Gargantini.
A horas del clásico ante Gimnasia y Esgrima, personas no identificadas arrojaron pintura blanca sobre la sede.
Ávido de reflejos, el club subió las fotos del antes y el después del escudo: “Hay manchas que no se borran nunca más. Esta si se borra. Feliz aniversario de la consagración de la primer y única estrella del fútbol mendocino”.
A días de haberse cumplido un año de la consagración de la institución en la Copa Argentina y en la jornada en la cual la Lepra visitará el Víctor Antonio Legrotaglie para medirse ante Gimnasia, el Azul aprovechó la situación para -sin decirlo- recordarle a su acérrimo rival dos hechos que forman parte del folclore y la historia de la rivalidad más importante del fútbol de Mendoza: los descensos de Gimnasia en 2004 y 2007, ambos tras haber perdido ante Independiente Rivadavia.
