El profesional imputado por presuntas vejaciones.

El caso del abogado penalista que fue denunciado por el presunto abuso sexual de su hija de 4 años sigue sumando capítulos. Esta semana el acusado fue alojado en un penal provincial, pero su estadía fue corta: sólo pasó cuatro días en la cárcel y el viernes quedó con detención domiciliaria mediante el pago de una fianza.

Desde que fue capturado en su domicilio de calle Garibaldi de Ciudad, la defensa del letrado, a cargo de Carlos Moyano, había solicitado el beneficio. Desde la Fiscalía de Violencia de Género y Delitos Contra la Integridad de la Tercera Circunscripción Judicial (Zona Este), estaban dispuestos a morigerar las condiciones de detención, siempre y cuando se cumplieran una serie de requisitos.

Los informes presentados fueron positivos para el imputado y sólo restaba que el Servicio Penitenciario (SP) tuviese una pulsera electrónica disponible, ya que la fiscal Mariana Gutiérrez puso como condición que el hombre fuese monitoreado.

La falta de disponibilidad del dispositivo de seguimiento retrasó que el abogado recibiera el beneficio, motivo por el que este último lunes se ordenó su pase a prisión, ya que no podía continuar recluido en la Comisaría 12ª de San Martín.

El sospechoso terminó en el Módulo A-1 del Complejo Penitenciario San Felipe, que aloja a imputados por violencia de género y delitos de índole sexual. Durante su breve paso por el penal fue turbulento: algunos presos a los que representa legalmente le recriminaron que sus causas están frenadas a raíz de su detención y hasta le exigían que les devolviera el dinero de los honorarios, revelaron fuentes carcelarias.

En medio de esa situación, desde el SP habilitaron una pulsera electrónica para el abogado, por lo que la Fiscalía le otorgó la domiciliaria a través del pago de una caución y al día siguiente se instrumento el traslado del detenido a su vivienda.

Por su parte, el jueves se dio inicio a la Cámara Gesell a la hija del acusado, una prueba clave para que los detectives continuen avanzando con la instrucción. En una entrevista preliminar, la pequeña confirmó la denuncia de la madre y reveló que su padre la había tocado en las partes íntimas.

De esa forma, complicó aún más la situación del imputado y se esperan obtener más detalles sobre los hechos con la continuidad de esa entrevista a cargo de un equipo de especialistas.

Así las cosas, el letrado permanecerá alojado en su vivienda mientras aguarda que se incorporen nuevas pruebas al expediente, aunque no se descarta que la defensa solicite en los próximos que un juez de primera instancia analice su situación, con el objetivo de que recupere la libertad.

El caso

La investigación nació hace casi tres meses luego de que la ex pareja del profesional, quien también es dirigente de la Federación Mendocina de Box (FMB), radicó la denuncia por un supuesto abuso sexual a la hija que tienen en común.

En esa presentación judicial la mujer aseguró que después de una visita del padre en su casa, ubicada en una finca de Junín, la niña manifestó que tenía dolores en la zona genital. Ante eso, la llevó con una médica particular, quien determinó que podía tratarse de una vejación.

La denunciante presentó un certificado como prueba y también señaló que la pequeña fue asistida por un psicólogo, que también habría advertido indicadores de una situación traumática compatible con un abuso. Ambos profesionales declararon luego en el expediente.

En contrapartida, del peritaje practicado por el Cuerpo Médico Forense (CMF) surgió que la criatura no presentaba lesiones.

A raíz de la denuncia, al abogado se le dio conocimiento sobre la investigación que se inició en su contra y le tomaron una declaración informativa, ya que el fiscal Tabaré Ezcurra, quien lideró la causa en un principio -fue trasladado a la Fiscalía Correccional-, consideraba que no existían elementos que motivaran su detención.

Pero la situación cambió debido a un encontronazo que habría protagonizado el acusado con la abogada que representa a su ex pareja a la salida del edificio del Poder Judicial de San Martín. La representante legal de la madre de la niña aseguró ante las autoridades del Ministerio Público que el hombre le recriminó algo vinculado a la causa y la tomó del brazo.

Con respecto a eso, el defensor solicitó las imágenes de las cámaras de los Tribunales del Este, ya que sostiene que su cliente sólo le consultó a la letrada sobre la cuota alimentaria y que no existió contacto físico.

Lo cierto es que, cuando el fiscal tomó conocimiento sobre esa situación, ordenó la captura del abogado al considerar que existía riesgo procesal y de entorpecimiento de la investigación.

Por eso, el sábado 2 de este mes personal de Investigaciones irrumpió en la casa del letrado, donde fue detenido. En la propiedad secuestraron una computadora, una tablet, tres celulares, una cámara fotográfica y varios dispositivos de almacenamiento (un pendrive, varios cedés y un disco duro), elementos a ser peritados por la Unidad de Apoyo para la Investigación Fiscal (UDAPIF).

Dos días más tarde, Ezcurra lo imputó el delito de abuso sexual agravado por ser el autor ascendiente y encargado de la guarda en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado por el ser el autor ascendiente y encargado de la guarda en concurso real con abuso real gravemente ultrajante agravado por ser el autor ascendiente y encargado de la guarda, todo en concurso real.