Un escándalo de falsificación de documentos fue descubierto en la frontera entre Chile y Argentina, cuando los integrantes de un reconocido circo local intentaron cruzar al país trasandino.

El circo Servian, que tiene como director artístico a Flavio Mendoza, estuvo en la provincia desde enero hasta principios de abril y se dirigió luego para continuar su gira por Chile, donde comenzarían sus funciones en Viña del Mar.

Sin embargo, el lunes pasado los artistas debieron superar un obstáculo cuando intentaban cruzar al país trasandino por el Complejo Fronterizo Los Libertadores.

Según detalló el fiscal de la localidad chilena Los Andes, Jorge Alfaro, se trataba de 10 artistas que iban a participar en los shows en Viña del Mar.

Pero todo no fue fácil, ya que los artistas del circo no cumplían los requisitos para pasar la frontera en calidad de trabajadores, sino que querían hacerlo en calidad de turistas. Es por esto que fueron devueltos al lado argentino, ya que no tenían contratos de trabajo en el circo, es decir, estaban en negro.

Para sortear la traba burocrática, el representante chileno de Servian, un contador de 44 años domiciliado en la comuna de Puente Alto, viajó hasta Los Libertadores para realizar los trámites pertinentes ante la Policía Internacional.

En ese momento, oficiales de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) detectaron una irregularidad en el papeleo. Las visas y los contratos de trabajo que exhibió tenían sellos y firmas falsas de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Justicia de Chile.

Pero el sujeto no actuaba en soledad, sino que precisó de la ayuda de un publicista de 29 años, encargado de adulterar los contratos usando un programa informático y escaneando las firmas de las autoridades gubernamentales.

El mismo procedimiento lo llevaron adelante con una carta de invitación para los trabajadores circenses. Al detectarse la irregularidad, ambos individuos fueron detenidos y puestos a disposición de la Justicia.

El fiscal Alfaro detalló que fueron imputados por falsificación y uso malicioso de instrumento público, respectivamente. Pese a esto se accedió a la “suspensión condicional del procedimiento” que es algo similar a la “prisión en suspenso” de la Justicia argentina, es decir, la condena no se hará efectiva dependiendo del comportamiento de los sujetos.

Por un lado, durante un año deberán firmar cada dos meses ante el Ministerio Público, fijar un domicilio y destruir los contratos respectivos. En caso de que fallen en estos requisitos o incurran en algún otro tipo de delito, podría recaer sobre ellos la prisión efectiva.

Vale acordar que ninguno de los imputados tiene antecedentes, por lo que la Justicia chilena descartó que se trate de una banda dedicada a falsificar documentos que ya lo hayan realizado con otros extranjeros.

Con respecto a los trabajadores del circo Servian, no se tomarán medidas judiciales contra ellos. “La mala conducta la generaron sus representantes chilenos. Entendemos que ellos vienen de buena fe a trabajar”, explicó el fiscal a El Sol Online.