Todo sucedió a la Comisaría 16ª de calle Rivadavia.

Una insólita situación se vivió durante la tarde del martes en la Comisaría 16ª de Las Heras, donde una mujer se presentó para denunciar a su pareja por violencia de género. Mientras relataba los hechos, entregó una pistola de alto calibre a modo de prueba, pero desde el Ministerio Público Fiscal (MPF) decidieron aprehenderla porque no contaba con la documentación correspondiente del arma de fuego.

De acuerdo con fuentes policiales consultadas por El Sol, todo ocurrió cuando la mujer, una comerciante de 44 años, ingresó a la seccional de calle Rivadavia, frente a la plaza departamental, y se dirigió hasta el sector donde funciona la Oficina Fiscal Nº 1 Las Heras.

Una vez allí, fue entrevistada por el personal administrativo de la sede judicial y expresó que deseaba radicar una denuncia porque había mantenido una discusión con su cónyuge, quien la amenazó con un arma de fuego de su propiedad. Al parecer, la mujer la había adquirido para defenderse de los maltratos que venía padeciendo en el último tiempo, de acuerdo con el relato que ofreció.

Acto seguido, de forma inesperada, tomó un bolso y del interior sacó una pistola Bersa Thunder calibre 380, que tenía el cargador repleto -ocho proyectiles- y la cual dejó sobre la mesa. La situación provocó tensión en el personal policial y judicial que se encontraba trabajando en la dependencia e inmediatamente se solicitaron directivas a una ayudante fiscal de turno.

A raíz de que la mujer habría adquirido de manera ilegal el arma de fuego, ya que reveló que no estaba debidamente registrada, la representante del MPF dispuso su aprehensión por “averiguación de portación ilegal de arma fuego“, surge del procedimiento.

Pasadas las 20 de este miércoles, la mujer continuaba alojada en la Comisaría 43ª (Cabeda), ubicada en el barrio Municipal, a la espera de que la Justicia definiera su situación procesal.