La Justicia confirmó un juicio por jurado en la causa por el crimen en un asalto de Matías Coronel Ortega (22), ocurrido en febrero del año pasado en el barrio Lihué de Guaymallén.

El único detenido que tiene el expediente que instruyó la fiscal de Homicidios Andrea Lazo es Jeremías Cristian López Gutiérrez (20), un vecino de la víctima que ya contaba con antecedentes por hechos de inseguridad.

Incluso, al expediente del asesinato se le acumularon otros dos hechos por un homicidio criminis causa en grado de tentativa, de noviembre de 2020, y un robo agravado, en las que también se encontraba sindicado como autor.

En la causa principal, López se encuentra imputado por el delito de homicidio criminis causa (matar para alcanzar la impunidad en otro hecho) en concurso ideal con robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, por lo que arriesga una pena perpetua. 

El juez Horacio Cadile, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, confirmó este martes la elevación a debate y López deberá sentarse por primera vez en el banquillo de los acusados.

López quedó complicado, en un primer momento, por una declaración de un testigo presencial del hecho de sangre, que aseguró que abordó a la víctima con un arma blanca y con claras intenciones de robo.

Otra de las pruebas claves del caso es un cuchillo que se le incautó al sospechoso cuando fue detenido, el cual habría utilizado para quitarle la vida a Coronel. 

El hecho

Corrían las 5.30 del sábado 20 de febrero del año pasado, cuando una llamada ingresó a la línea de emergencias 911 para alertar acerca de un joven herido de gravedad frente a la manzana 21 de la popular barriada del distrito Belgrano. 

Uniformados que se dirigieron hasta la escena encontraron a Coronel tendido sobre calle Virgen de las Nieves, en posición decúbito dorsal y con una herida punzocortante en el pecho.

Debido a que se encontraba en estado crítico, una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) fue desplazada hasta el lugar y un médico revisó al joven, pero sólo pudo constatar que ya se encontraba sin signos vitales. 

Los testigos en la escena le indicaron a los detectives que la víctima, que tenía domicilio en la manzana A del complejo, había sido atacada con un cuchillo por un joven que vivía en las cercanías. 

Por ese motivo, en un principio se pensó que podría tratarse de un problema entre conocidos, pero luego el testigo clave aportó la versión del asalto. 

Lo cierto es que, a las pocas horas del crimen, los sabuesos de Homicidios se dirigieron hasta la casa de López, en la manzana 19 y lograron detenerlo. Allí, incautaron el arma blanca que pasó a ser prueba fundamental de la causa.