El médico legista retirado, acusado de matar a su pareja en el Valle de Uco, se defendió y explicó ante la Justicia por qué resulta imposible inducir a una persona al suicidio mediante la hipnosis, tal como sostiene la hipótesis principal que lo mantiene acusado.
El hombre dijo que encontró la mañana del domingo a su esposa, una docente de 52 años, colgando de una cuerda y sin signos vitales en su casa de Eugenio Bustos, San Carlos. Después de que familiares de la fémina e investigadores sospecharan de él, fue detenido y luego imputado por homicidio agravado por el vínculo (femicidio).
La hipótesis principal del juez del caso, Oscar Balmes, es que el hombre la hipnotizó y le dio la orden de quitarse la vida. Sin embargo, el acusado negó haber practicado alguna vez ese método en ella y que era “depresiva” e “hipocondríaca”.
Juan Muñoz (72) fue llevado ante juez el miércoles por la mañana para ser indagado y para que se le comunicara su imputación por la muerte de la mujer, María del Carmen Solís, con la que llevaba una relación de 27 años.
Durante la declaración del galeno jubilado estuvieron también sus abogados defensores, Lucio Chaves y Gabriel Pons, y la letrada que representa a la familia de Solís como querellante en la causa, Lorena Martín.
La información a la que accedió El Sol señala que Muñoz se mostró dispuesto a responder cada una de las preguntas que le realizaron tanto el juez como la abogada querellante.
Primero comenzó relatando que la mañana de ese domingo se despertó a las 9 y se dirigió hasta una finca de su propiedad en Chilecito. Una vez en el lugar lavó su camioneta. Luego regresó a su vivienda y cuando ingresó se topó con su pareja colgando de una soga sostenida a la alacena de la cocina.
Inmediatamente –dijo– procedió a auxiliarla y le practicó tareas de reanimación. Al darse cuenta de que los esfuerzos eran en vano, notificó al hospital y a la Policía.
Posteriormente, contestó todas las preguntas referidas a su actividad como médico y a la práctica del hipnotismo.

Muñoz aclaró que utilizó esa técnica para tratar a pacientes con adicciones al tabaco, alcohol y drogas. Y aseguró que jamás lo practicó con su esposa. Y explicó que durante la hipnosis las defensas psíquicas permanecen activas, lo cual hace imposible que una persona se suicide por la orden de un hipnotizador. Por eso expresó que las acusaciones en su contra le parecen de “ciencia ficción”.
En tanto, la abogada querellante hizo hincapié en conocer cómo se desarrollaba la relación que el imputado mantenía con Solís. El médico legista contó que tenían altibajos, como la mayoría de las parejas, y que no se llevaban mal permanentemente, como había trascendido.
Finalmente, el hombre pasó a aclarar la situación en la que se encontraba su pareja previo a su muerte. Según su versión, Solís padecía depresión desde hace un año, por eso tenía licencia psicológica en los dos establecimientos escolares en los que se desempeñaba. Y que además era hipocondríaca y se automedicaba constantemente.
Por otro lado, Muñoz se mostró dolido por el deceso de la mujer con la que tuvo una extensa relación.

Qué dice la familia de Solís
A la declaración de Muñoz se sumaron la de la empleada doméstica y las de algunos vecinos de la pareja. Pero el testimonio más importante lo aportaron los hermanos de Solís, quienes aseguran que el médico utilizó la hipnosis para inducir a su hermana al suicido y que están convencidos de que su hermana jamás se habría quitado la vida.
También dijeron que la docente les habría expresado el deseo de finalizar la relación con Muñoz y que, incluso, ya no compartían el mismo dormitorio. Esto último concuerda con las pericias que se realizaron en la casa, ya que había dos camas destendidas.
Manifestación en contra de Muñoz
El médico retirado recibió el beneficio de la prisión domiciliaria ya que Balmes tuvo en cuenta su avanzada edad y que presenta problemas cardíacos. Debió pagar una caución de 200 mil pesos y fue trasladado a la casa de su hijo.
Pasado el mediodía de ayer, el hijo de Muñoz se dirigió a la vivienda donde falleció Solís para retirar algunas pertenencias. Al parecer, vecinos informaron la situación a la familiares de la mujer, quienes, momentos después, arribaron al lugar e iniciaron, con otros habitantes de la zona, una manifestación espontanea para pedir justicia, convencidos de que la mujer fue asesinada.
