Un cotejo de ADN que se transformó en una formalidad necesaria para la causa: el brazo izquierdo quemado hallado el viernes por la noche en el pedemonte de Godoy Cruz pertenece a Lucas Nahuel Ampuero, el joven padre de 25 años que desapareció el domingo 26 de febrero y se cree fue asesinado de un balazo por el sicario Franco Nahuel Ábrego Díaz, el popular Cara Cortada. Los detectives ya lo habían identificado los restos gracias a un tatuaje del manga Dragon Ball.
La fiscal de Homicidios Andrea Lazo, que lideró la instrucción desde el primer momento ordenando rastrillajes para intentar dar con el cadáver de la víctima, recibió este martes el resultado de la comparación forense realizada en el Laboratorio de Huellas Genéticas y el caso avanzó con la imputación contra el sospechoso número uno que tiene la causa, quien se entregó este lunes en una escuela del departamento de Rivadavia.
La representante del Ministerio Público acusó inmediatamente al Cara Cortada, quien asegura que es inocente, por una calificación que prevé prisión perpetua si llega a juicio y es hallado culpable: homicidio agravado por el uso de arma de fuego y ensañamiento.
Luego del acto procesal, el joven que malviviente que respondía hace unos años a los Angelitos de la Yaqui, el grupo criminal liderado por la jefa narco Sandra Jaquelina Vargas, pasará a la cárcel.
Desde el inicio
La reconstrucción que hicieron los detectives sostiene que Ampuero fue visto por última vez el domingo 26 de febrero cuando salía de la casa de su madre, ubicada sobre calle Salvador Civit de Godoy Cruz. El joven tenía una pequeña hija y su mujer está embarazada de cinco meses.
Dejó la propiedad en una moto Brava 110 cc blanca, minutos antes de las 19. Una hora después, detallaron un par de testigos considerados claves en la causa, se encontró con el Cara Cortada en un domicilio de calle La Quebrada de Godoy Cruz. Allí se hallaban Ábrego y su madre, Nora Beatriz Díaz, quien también se transformó en sospechosa del hecho con el paso de los días y se encuentra con pedido de captura vigente.
Lo cierto es que, para los pesquisas, Ábrego asesinó a Ampuero de un balazo y luego quemó el cadáver con ayuda de su madre. El humo que salía de la propiedad a la hora y el día que se produjo el asesinato fue confirmado por los testigos.

Se cree que el Cara Cortada y su progenitora ocultaron el cadáver en un tacho de 200 litros y luego lo prendieron fuego para intentar borrar cualquier tipo de prueba.
El martes, cuando Ampuero ya llevaba dos días desaparecido, su familia radicó la denuncia por averiguación de paradero en una Oficina Fiscal. La fiscal Lazo comenzó a investigar y personal policial de Homicidios halló el viernes un brazo quemado a 500 metros de la casa de la madre del Cara Cortada, en una zona de difícil acceso ubicada cerca del ex autódromo Los Barrancos.
La extremidad superior izquierda se encontraba quemada pero los detectives lograron rescatar algunas partes para hacer una identificación primaria: se visualizaba un tatuaje del manga Dragon Ball, la obra japonesa de culto, igual que tenía la víctima. Por su ubicación y color (se observaban algunas partes que no estaban quemadas), supieron que estaban frente a los restos de Ampuero.
De todas formas, un hermano del joven asesinado se puso a disposición de la Justicia este lunes y le extrajeron muestras para realizar una comparación genética. Este martes la fiscalía recibió el informe de los resultados y el caso avanzó con imputación.
Los detectives esperan atrapar en las próximas horas a la madre del Cara Cortada, debido a que podría estar relacionada con el hecho.
