Fernando Morales Barrios es un ex penitenciario. Lo exoneraron del Servicio Penitenciario en el 2005 por golpear a un interno. Era conflictivo, señalaron quienes lo conocían. Resulta que Morales, ya fuera del uniforme, comenzó a ser noticia policial en los últimos tiempos: este mes lo atraparon por cuarta vez con plantas de marihuana.
En el último procedimiento le hallaron 69 en su casa de Guaymallén. Por esa causa, la semana semana se le otorgó la prisión domiciliaria tras ser imputado por infracción a la Ley de Estupefacientes.
Los anteriores hallazgos en su domicilio fueron en el 2007, el 2010 y el 2016. El ex empleado del Servicio Penitenciario, conocido como el Mono, nació el 5 de abril de 1961 y reside en calle San Lorenzo al 500. En 1998 protagonizó un episodio que sería un punto de inflexión para que su carrera se desplomara.
La noche del 31 de octubre, mientras trabajaba en el penal provincial, ingresó a un celda con un grupo de alrededor de 15 compañeros para realizar una requisa.
Durante el procedimiento, los penitenciarios golpearon brutalmente a los presos que allí estaban. Uno de ellos, llamado Carlos Laffont, sufrió severas lesiones.
Los internos que presenciaron la brutal paliza identificaron a Morales Barrios al frente del grupo, por lo que fue denunciado ante el Juzgado de Ejecución.
Pese a la grave acusación, continuó trabajando en la cárcel hasta que finalmente fue condenado en abril del 2005 a dos años de prisión en suspenso y cuatro de inhabilitación por el delito de vejaciones y apremios ilegales.
Sus roces con la Justicia continuaron dos años después. El 23 de agosto del 2007, tras una investigación que llevó adelante el juez Walter Bento, fue detenido y acusado por comercialización de estupefacientes.
En el procedimiento se le secuestró marihuana, una balanza de precisión, elementos de corte y fraccionamiento, un arma reglamentaria y una credencial que utilizaba durante sus días como penitenciario. Pero logró recuperar su libertad.
El 2 de setiembre del 2010, nuevamente se realizó un allanamiento en la misma vivienda de San José y volvieron a encontrar drogas. Pese a caer dos veces, el Mono no abandonó su actividad ilícita y, al parecer, ya era un conocido vendedor en la zona.
Esto provocó que el 7 de marzo del 2016 dos sujetos armados llegaron a su casa para quitarle el dinero que ganaba con las drogas. Lograron alzarse con $1.800 pero, minutos después, fueron detenidos.
Cuando la policía se dirigió a la casa de Morales Barrios hallaron seis plantas de cannabis de tres metros de altura, 670 gramos de cogollos y 524 gramos de hojas secas de marihuana.
Finalmente, el 4 de febrero, el ex penitenciario iba saliendo de su casa y se encontró con efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) que procedieron a identificarlo.
Por los antecedentes que presentaba el Mono, los uniformados debieron requisarlo y encontraron marihuana entre sus prendas.
Luego de conseguir una autorización judicial, allanaron el domicilio y encontraron un jardín repleto de cannabis.
El hombre fue procesado por una nueva violación a la ley 23.733 y actualmente aguarda el juicio en su casa, la misma en la que cayó en cuatro ocasiones.
