El protocolo por femicidio se activó la tarde del domingo tras el hallazgo del cadáver de una mujer en la zona de La Favorita, en el oeste de Ciudad. El mismo había sido carcomido por animales salvajes, pero los peritos que trabajaron en el lugar constataron que presentaba otras lesiones en el rostro, posiblemente provocadas por golpes. Por ese motivo, la investigación apunta a que la víctima fue asesinada.

En medio de las tareas en la escena, los detectives comenzaron a verificar una serie de paraderos que habían sido denunciados en los últimos días. Así constataron que una de las mujeres que se encontraba desaparecida, coincidía con las características de la persona hallada sin vida: se trataba de Griselda Guerra, de 32 años, quien era oriunda del barrio René Favaloro, ubicado en las cercanías.

La mujer, madre de dos chicos, había sido vista por última vez la noche del viernes y sus familiares habían realizado varias publicaciones en las redes sociales para solicitar ayuda en la búsqueda.

La información señalaba que Guerra medía 1,63 metros, tenía tez trigueña y ojos color café. Si bien los datos eran coincidentes para los investigadores, se aguardaba la confirmación oficial de la identidad a través de los trabajos sobre el cuerpo, a cargo del Cuerpo Médico Forense (CMF).

Finalmente, la mañana de este lunes la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lidera la investigación, recibió un adelanto de los resultados de la necropsia, a través de los cuales se confirmó que el cadáver pertenecía a Guerra.

Si bien aún resta conocer la causa de muerte, por los evidentes golpes que presentaba la víctima en el rostro se cree que fue víctima de un hecho violento que terminó con su vida.

Por ese motivo, los pesquisas comenzaron a profundizar sobre el entorno de la mujer y así establecer cómo fueros sus últimas horas, así como también las personas que solía frecuentar.

El hallazgo del cadáver de Guerra se produjo el domingo alrededor de las 18, detrás del ex hotel Kilimanjaro, en un sector conocido como El Bosque.

Fue un vecino que se encontraba paseando a su perro, quien se topó con los restos entre unos árboles y dio aviso a las autoridades.

Según describió el testigo, el cuerpo presentaba vestimenta y había sido atacado por animales salvajes de la zona.

En la escena, los trabajos se extendieron hasta altas horas de la noche.