La Justicia federal dio por terminada este miércoles con su fallo una de las causas de tenencia de drogas con fines de comercialización más importantes de los últimos años, la bautizada por la Policía federal como operación Narcolujo.
Después de un par de semanas de juicio, el tribunal presidido por María Paula Marisi –acompañaron Roberto Naciff y Héctor Cortés– condenó al llamado “Rey de la Cocaína”, un celador y albañil de 45 años llamado Iván Jesús Magallanes, a 11 años de cárcel.
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El jefe de la organización no fue el único condenado en el debate: varios familiares, entre su pareja, hermanos suegros, madre y hasta una sobrina, recibieron penas de entre dos y ocho años de prisión.
De esta forma, nueve de los diez procesados que llegaron a juicio fueron hallados culpables. Sólo una hermana, Melisa Magallanes, terminó absuelta de todos los cargos que le endilgaban.
La pareja de ella, Miguel Sebastián Montenegro (39), resultó absuelto por tenencia de drogas pero condenado a la pena de dos años de prisión en suspenso porque tenía una ametralladora calibre 9 milímetros en su propiedad, arma de guerra que fue hallada durante los allanamientos masivos que se desarrollaron en la segunda mitad de año del 2017.
Justamente, el 20 de octubre de ese año, los policías federales que lideraron la investigación decidieron avanzar en la causa y sorprender a la banda, debido a que contaban con pruebas suficientes para mantenerla tras las rejas.
Magallanes ya había sido allanado en su casa del barrio Santa Rita II de Ciudad a mitad de año del 2016. Su pareja, Aldana Fernández (25) y su padre, Héctor Hugo Fernández (63), habían quedado complicados por comercio de estupefacientes por aquellos días.
El Rey de la Cocaína estaba afuera en esa causa pero un hombre que declaró como testigo arrepentido en los Tribunales Federales en un expediente que tenía en su contra terminó por hundirlo.
Este sujeto detalló que Magallanes era quien le vendía la droga y reveló cómo era el circuito de ventas. Y, ante esto, la Policía Federal, en conjunto con el fiscal Fernando Alcaraz, profundizaron la pesquisa.
Lo cierto es que durante las medidas (una decena en los barrios San Martín y Santa Rita II) secuestraron más de seis kilos y medio de cocaína de máxima pureza.
También elementos de corte y fraccionamiento y más de dos millones y medio de pesos en efectivo (entre moneda argentina y dólares) que escondía la organización en diversas casas.
Magallanes, tras el primer allanamiento en su coqueta casa (tenía electrodomésticos de lujo, pileta con churrasquera y hasta jacuzzi en una de las habitaciones) decidió desprenderse de toda mercadería que podía complicarlo y la distribuyó en la casa de una sobrina que vivía con su pareja y otros domicilios, como el de su madre y su suegros (vivían en el mismo inmueble que él).
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En la casa de su sobrina y el novio de Antonella Melli Celedón (25) y Jonathan Muñoz (29), hallaron la cocaína y parte del dinero. Y en la de su cuñado Montenegro, ambas en el San Martín, una ametralladora.
Con todas estas pruebas, más los trabajos de campo que habían confirmado que en la casa del barrio Santa Rita II, su pareja, y la madre de ella, Rosa Molina (62) comercialzaban estupefacientes, cerraron los trabajos investigativos.
Mirta Estrella, progenitora de Magallanes, también quedó comprometida, debido a que la policía también había realizado escuchas telefónicas. Tanto en la pesquisa como en el juicio comprobaron que esta mujer de 63 años acopiaba lo que le pedía su hijo.
Así las cosas, este miércoles por la tarde, luego de los alegatos de las partes, que comenzaron con los pedidos de pena de la fiscal de Cámara María Gloria André y culminaron con los argumentos de las defensas, el Tribunal Oral Federal Nº1 decidió dar a conocer el fallo, condenando a Magallanes a 11 años de encierro.

Aldana Fernández recibió 7 años y su padre, Hugo, 8, ambos por dos causas. Por su parte, Rosa Molina, Mirta Estrella, Antonella Celedón y Jonathan Muñoz fueron sentenciados a seis años de cárcel por tenencia de drogas con fines de comercialización agravado por la participación de tres o más personas.
En tanto, Solange Magallanes, la hermana de 29 años del jefe, recibió tres años de prisión en suspenso por participación secundaria (cuando allanaron tenía 1.213.030 pesos y 5.730 dólares que no pudo justificar) y Montenegro dos años en suspenso por tenencia ilegal de arma de guerra.
Todos, los condenados por drogas, además, deberán pagar importantes multas económicas que van desde 80 mil hasta los 342.500 pesos, como en el caso del cabecilla de la banda narco.
Por último, el tribunal ordenó el decomiso del dinero y de los tres autos nuevos de Magallanes: un Siena y una Fiat Toro y una Peugeot Partner.
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Afirmó que violaron la domiciliaria
Durante los alegatos, la fiscal María Gloria André mostró fotos que confirmaban que Aldana Fernández y la madre de Magallanes, Mirta Estrella, violaron el beneficio de la detención domiciliaria.
Debido a esto, solicitó que sean monitoreadas con pulsera magnética, pedido que se resolverá en breve.
