Efectivos del GRIS y GES participaron luego de que se activara el protocolo de actuación.

Momentos de tensión se vivieron la noche de este sábado en una vivienda ubicada en zona de calles Los Guindos y Antonelli, en Capilla del Rosario, Guaymallén, cuando un hombre de 36 años sacó un arma de fuego y dos cuchillos durante un caso de violencia intrafamiliar.

El sujeto disparó al aire y el 911 recibió varios llamados advirtiendo sobre la gravedad del caso. Se activó el protocolo de actuación y diversos grupos policiales intervinieron para frenar intenciones de autolesionarse. Luego de dos horas de negociaciones, depuso la actitud y terminó alojado en el hospital psiquiátrico El Sauce.

La información policial señala que, minutos antes de las 22.30, parientes del sujeto dieron conocimiento a las autoridades sobre una persona atrincherada en el interior de un domicilio después de discusiones que fueron subiendo de tono.

Efectivos de la Unidad de Acción Preventiva (UAP) llegaron hasta la escena y el hombre, quien amenazaba con autolesionarse, hizo un disparo al aire para amedrentar a los uniformados.

Debido a la gravedad del hecho, se activó el protocolo e integrantes los grupos especiales GRIS (Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros) y GES (Grupo Especial de Seguridad) formaron parte del operativo. También llegaron apoyos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) y de la Subcomisaría Conde.

Un negociador del GRIS inició las charlas y el sujeto se mostró agresivo, negándose durante varios minutos a entregarse. En esos momentos, familiares contaron que presentaba antecedentes por tratamientos de salud mental por el consumo de sustancias.

Lo cierto es que, con el avance de las negociaciones, el hombre entregó el arma de fuego que portaba (una Bersa Thunder calibre 380) pero continuó en estado de crisis, sumado que tenía dos cuchillos de importante tamaño y amenazaba con causar lesiones a cualquier persona que ingresara a la propiedad.

Finamente, después de dos horas de negociaciones, el sujeto se rindió y entregó. Salió de su casa de forma voluntaria y fue contenido por los uniformados del GES.

Por orden judicial (en el caso intervino el fiscal de Homicidios Carlos Torres), secuestraron las armas blancas y de fuego y se dispuso el traslado con custodia a El Sauce.