El modus operandi de estos estafadores consistía en copiar cheques en blanco, ponerles un monto y firmarlos a nombre de empresarios. De esta manera concurrían a corralones a comprar material de construcción con esos documentos falsos y luego vendían lo adquirido de forma directa en distintas obras.
Los cheques falsificados tenían valores que iban de los 5.000 a 8.000 pesos. En los allanamientos, además de la aprehensión de estos sujetos, se logró el secuestro de materiales de construcción, así como una camioneta y un camión en el que transportaban estos elementos.
