Un agente del Servicio Penitenciario de Mendoza (SP) fue sorprendido este jueves por la mañana con dos teléfonos celulares escondidos entre sus prendas, presuntamente destinados a internos del Complejo Penitenciario Almafuerte, en Cacheuta.
El hecho fue descubierto cerca de las 7.40, cuando el guardiacárcel, quien fue identificado rápidamente, llegaba para cumplir funciones en la Cuarta Compañía de la División Seguridad Interna. Llevaba 8 meses como penitenciario.
Durante una requisa de rutina en el box N° 3, el personal a cargo halló los dispositivos en el interior de una campera negra que vestía el agente.
La inspección fue realizada por un suboficial ayudante y la encargada de la Primera Compañía de la División Visita y Conserjería.
Los aparatos quedaron secuestrados como parte de las actuaciones administrativas y judiciales que buscarán determinar si intentaba ingresarlos para entregarlos a reclusos.
Fuentes del SP señalaron que el caso fue informado a la Justicia y que se abrió un sumario interno y también en la Inspección General de Seguridad (IGS) para determinar responsabilidades.
Y destacaron que, desde el año pasado, los penitenciarios no pueden ingresar con otro teléfono que no sea el autorizado. Se realizó un censo donde cada guardia aportó su aparato, se registró la marca y número de IMEI, y ante cualquier cambio están obligados a informarlos a las autoridades competentes.
