El sábado a las 2 se produjo el primer homicidio. El último ocurrió un día después a las 8. Cuatro asesinatos encendieron la alarma policial-judicial porque ocurrieron después de varios días sin hechos de sangre de gravedad en el Gran Mendoza. Ayer temprano, un joven de 22 años fue encontrado ensangrentado sobre una calle y llevado por su familia al Centro de Salud de La Favorita, en el oeste de Capital. El médico que lo atendió constató que se encontraba sin vida por diversas lesiones en la parte superior del cuerpo. Ángel Agüero, la víctima, había sido golpeado y acuchillado en la cabeza por gente de su entorno. Al cierre de esta edición, el caso tenía dos hermanos aprehendidos –uno señalado como autor– a disposición de la fiscal Laura Rousselle.
Este crimen fue el cuarto desde el sábado a la madrugada, y uno de los dos que presentaba sospechosos tras las rejas. Un investigador policial señaló, sorprendido, a El Sol: “Cuatro homicidios en 30 horas. No daba abasto el médico del Cuerpo Médico Forense con las necropsias. Además, hay heridos graves por enfrentamientos armados. Está jodida la calle. Se va el frío y vuelven los crímenes”. La referencia climática se debió a que las estadísticas marcan que, con las bajas temperaturas, descienden también los delitos. Sin embargo, el frío todavía no llega a la provincia a pesar del invierno y nada parece haber cambiado.
La cronología policial informa que el primer crimen fue perpetrado el sábado a las 2 en el barrio Suyai, de Guaymallén. Ricardo Daniel Gómez fue acribillado con un arma blanca cuando intentó frenar una riña. De acuerdo con lo expresado por personal policial, la víctima se encontraba con su hermano David y otros dos sujetos cuando comenzaron una pelea después de varios tragos de bebidas alcohólicas. Ricardo Gómez se interpuso en la trifulca y recibió un puntazo en la zona del tórax, por lo que murió en el acto frente a la manzana F. Ayer, un abogado presentó ante las autoridades a dos hermanos de apellido Barrera, quienes estaban sospechados de cometer el crimen e iban a ser imputados.
Esa misma jornada, a las 16, se produjo otro crimen pero en Godoy Cruz. La víctima, conocida como el Cochinón, fue acribillada a balazos con un amigo que resultó herido y, por ese hecho, las pistas eran pocas para dar con los autores (ver aparte).
Una hora después sobre calle Terrada cerca de un destacamento policial fue muerto a tiros en la zona conocida como la triple frontera –Maipú, Luján y Godoy Cruz– un hombre de 27 años identificado como Damián Jofré, de 27 años. Según las pruebas incorporadas a la causa, la víctima circulaba en moto cuando fue atacada a tiros desde un auto. El autor fue identificado y ayer se realizaron allanamientos: el vehículo se encontró en el barrio La Gloria, pero el buscado ya había desaparecido del lugar. Para los detectives, se trató de un ajuste de cuentas y pidieron reserva de la identidad del hombre que disparó, que está vinculado a una banda delictiva de la zona.
Por el último asesinato, el ocurrido ayer minutos después de las 8 en el complejo La Favorita, se desarrollaron allanamientos en horas de la siesta que permitieron la detención de dos hermanos. A estos dos sospechosos les secuestraron prendas con rastros de sangre que será cotejada con la de la víctima, de 22 años y llamada Ángel Agüero. Previamente, la fiscal Rousselle estuvo cerca de la escena supervisando los trabajos que hizo Científica, que encontró pruebas importantes para el expediente.
Uno de los hermanos está señalado como autor, mientras el otro lo habría ayudado a ocultar las pruebas con rastros hemáticos que lo comprometían. Iba a ser liberado pero le hallaron un arma de fabricación casera, conocida como tumbera, por lo que quedó a disposición de la Justicia de Flagrancia.
Testigos fueron clave para la captura del acusado, de unos 22 años. Primero fueron hasta la casa del hermano, de 20 años, a unos cien metros de la escena, y la pareja de este presentó una crisis nerviosa y confesó en parte que sabía lo que había ocurrido horas antes.
Lo que no estaba claro era móvil, por lo que la magistrada esperaba una serie de informes para continuar con la instrucción.
Por el crimen del Cochinón, pocas pistas
Uno de los crímenes ocurridos durante la siesta del sábado, precisamente el de calle Gorriti casi López de Vega, en Villa Hipódromo, hasta anoche no presentaba detenidos. La víctima fatal fue Cristian Naranjo Nievas, de 35 años y conocido malviviente con ingresos al penal por diversos delitos. Lo apodaban Cochinón y entre sus antecedentes figuraban más de 40 hechos. Este hombre se encontraba con Sergio Gabriel Martín, de 34 años, cerca de su casa, cuando desde un vehículo comenzaron a dispararles. El Cochinón, que estaba con muletas por una lesión en una pierna, murió en el acto. Por su parte, Martín quedó internado en el Hospital Central porque uno de los proyectiles se incrustó en su abdomen. Las pistas para dar con él o los autores, al cierre de esta edición, eran escasas.
Algunos vecinos comentaron que los proyectiles que mataron a uno de los amigos e hirieron al otro “salieron de un auto blanco” que huyó del lugar a toda velocidad hacia el oeste godoicruceño.
Dos heridos graves en un cruce armado en Maipú
Además de los homicidios, hubo tiroteos que dejaron a dos jóvenes internados con heridas de gravedad.
Uno ocurrió en calle Roca y Ameghino, de Maipú, y las víctimas fueron Leonardo Morán y Rodolfo Lucero, de 18 y 20 años, respectivamente. Hubo un cruce entre bandas, y Morán recibió tiros en el glúteo y la pierna derechos. Por su parte, Lucero sufrió lesiones de arma de fuego en el brazo izquierdo, el tórax y el abdomen. Este joven quedó internado en el Hospital Central y anoche seguía en grave estado.
