Lobos y Sgró.

El exintendente de Guaymallén Luis Lobos se encuentra tras las rejas desde el sábado 23 de abril de 2022, después de que la Suprema Corte confirmó la condena a 4 años y 6 meses de prisión defraudación a la administración pública en la modalidad de administración infiel, que resolvió el Tribunal Penal Colegiado (TPC) Nº 2 en mayo de 2019.

Posteriormente, el otrora jefe comunal peronista recibió su segunda sentencia condenatoria, cuando reconoció la autoría en los delitos de enriquecimiento ilícito y administración fraudulenta frente a los jueces que conformaban el TPC Nº 2. Así, acordó una pena unificada de 8 años de encierro en efectivo.

En ambas ocasiones también fue condenada su exesposa, Claudia Sgró, cuyo castigo total fue de 4 años y tres meses de reclusión, por la unificación de las penas en las dos causas que enfrentó. Este martes, la mujer accedió a libertad condicional, ya que redujo el plazo para solicitar ese beneficio mediante lo que se denomina “estímulo educativo”, es decir, finalizó sus estudios secundarios y realizó algunas capacitaciones intramuros.

El ex intendente Lobos y su esposa fueron condenados por fraude

El ex intendente de Guaymallén, Luis Lobos, fue condenado este jueves por Tribunal Colegiado Nº 2 a 4 años y 6 meses de prisión por el delito de defraudación a la administración pública en la modalidad de administración infiel. Su esposa, Claudia Sgró,…

Pero la situación de Lobos es muy diferente Hasta este miércoles, llevaba 2 años, 6 meses y 21 días de detención en el sector 6B, conocido como el pabellón de funcionarios públicos, del Complejo Penitenciario San Felipe de Ciudad.

De acuerdo con fuentes judiciales consultadas, deberá cumplir al menos 5 años y 4 meses tras las rejas para tener la posibilidad de pedir a través de su abogado la libertad condicional. Sin embargo, al igual que Sgró, se le restarán algunos meses porque también terminó los estudios secundarios y actualmente cursa una carrera universitaria desde prisión.

Más allá de la chance para salir del penal antes de lo previsto, recién terminará de purgar por completo la condena en su contra el 22 de abril de 2030. Para ese entonces, el exdirigente del peronismo mendocino tendrá 68 años.

El caso

Lobos se hizo cargo de la intendencia guaymallina en diciembre de 2013. En ese entonces, era presidente del Concejo Deliberante y reemplazó a Alejandro Abraham, quien había sido electo diputado nacional.

Los hechos por los que fue sentenciado ocurrieron entre 2011 y 2015. Había sido imputado, junto a su esposa y su suegra, por quedarse con los sueldos de una empleada municipal y de su hijo, que a su vez realizaban tareas domésticas en la casa de Lobos.

Lobos y Sgró quedaron complicados por el nombramiento de “ñoquis” en el municipio. Por lo general, se trataba de personas que trabajaban para el entorno familiar y que -sin saberlo- también figuraban en la nómina de la comuna.

El caso más resonante fue el de la mucama de la suegra del intendente, Laura Fara, quien figuraba como empleada de planta de la comuna mientras trabajaba para la familiar de Lobos. Básicamente, el matrimonio le pagaba una parte del sueldo con dinero municipal y el resto se lo quedaban ellos.

Según los peritajes, la familia Lobos habría recaudado casi medio millón de pesos de manera ilegal.

Además, el caso Lobos significó un antes y después para los hechos de corrupción en la política mendocina, ya que en febrero de 2021 la Justicia aplicó la extinción de dominio, por lo que al matrimonio se quitó inmuebles en un valor cercano a los 4 millones de pesos -de ese entonces- y fueron transferidos al Estado provincial.