La investigación contra la organización narco que fabricaba y estiraba cocaína en el Gran Mendoza está en sus primeros pasos en la Justicia federal pero podría transformarse en algo mucho más grande por la cantidad de pruebas secuestradas en los últimos días.
La Policía contra el Narcotráfico (PCN) detuvo entre el jueves y viernes a siete sospechosos luego de nueve meses de trabajos investigativos y secuestró más de 19 kilos de la sustancia. También incautó cientos de medicamentos de dudosa procedencia en pastillas y polvo durante los 18 allanamientos que autorizó el Juzgado Federal Nº1, a cargo de Walter Bento, haciendo que el caso generara fuerte impacto por tratarse de un modus operandi pocas veces visto en Cuyo.
Además de desbaratar por primera vez en su historia una organización completa que desviaba precursores químicos para elaborar cocaína en un par de “cocinas”, ya que contaba con un narco (y sus ayudantes), un farmacéutico y un bioquímico, los investigadores de la PCN sospechan que, por los trabajos que desarrollaron, dos de ellos también fabricaban anfetaminas en pastillas para tratamientos dietarios y coordinaban la entrega con el cliente en un instituto de adelgazamiento para luego decirle adónde tenía que comprarlas para evitar cualquier tipo de supervisión o control. Directamente, las recetaba o tenía contactos que armaban las prescripciones médicas para luego comercializarlas a un precio mucho menor que el oficial.
Los hombres a los que apuntan para esta función son el comerciante Mario Francisco Mónaco Ubeda, de 60 años, y dueño de la farmacia Salta, ubicada en la esquina de calles Salta y Buenos Aires, en Ciudad, y Luis Alfredo Brizuela Salinas (39), el bioquímico con pasado laboral en diferentes razones sociales de este estilo que tenía domicilio en calle José María Godoy de Las Heras y era quien, prima facie, realizaba el desvío de los precursores.
Este último fue capturado a las 5 de la madrugada del viernes con 1,299 kilogramos de clorhidato de cocaína y cientos de patillas de diferentes colores en frascos plásticos con etiquetas que rezaban Maxindol, Parafarm, Magistral (podría ser de una farmacia donde trabajó), Melisa, Magel SA y una bolsa de nailon con la inscripción Tadala que contenía pastillas amarillas. Mónaco, por su parte, también tenía en su domicilio de calle Ceretti de Godoy Cruz, material que se transformó en determinante para peritajes: tres tachos conteniendo cafeína anhidra, ácido clorhídrico y cianuro de plata.
Justamente, ambos son considerados de los más destacados en el organigrama de la organización: tenían relación directa con el llamado “narco” del grupo, Carlos Gabriel De Felippe, de 45 años, quien cayó el jueves 9 con su pareja, Celia del Carmen Romero (45), su hijo Marcos De Felippe (20) y un hombre llamado César Eduardo Antonio Reta, quien está sospechado de ser financista.
El último de los detenidos es Claudio De Felippe (42), hermano más chico de Carlos. La hipótesis señala que era el acopiador y distribuidor del grupo. Es más, en su domicilio del barrio 1 de Setiembre de Las Heras hallaron 17 kilos de cocaína en 18 ladrillos. Recibía los panes de parte de su hermano mayor y los comercializaba en diferentes quiosquitos para ser fraccionados al mejor estilo narcomenudeo.
Carlos De Felippe, detallaron fuentes consultadas por El Sol, recibía de Mónaco y Brizuela los precursores químicos y entre los hermanos realizaban el estiramiento en el citado barrio lasherino. “El farmacéutico Mónaco colaboraba en ese proceso porque era el que sabía hacer”, añadieron las fuentes consultadas.

Lo cierto es que el trío fue al que primero identificaron en la investigación, que nació el año pasado gracias a otras labores en casos de narcocriminalidad. Los detectives de la PCN trabajaban una causa que no dio resultados positivos con respecto a detenciones pero lograron obtener datos sobre los hermanos De Felippe. Todas las relaciones quedaron confirmadas cuando otros hombres fueron detectados desviando precursores para el estiramiento de la droga.
Al mismo tiempo, se sumaron a otros presuntos miembros de la organización del lado de Carlos De Felippe. Su hijo Marcos y su pareja también deberán responder en la Justicia porque habrían colaborado con la distribución de la cocaína una vez que terminaba el proceso de elaboración.
