A un narco santafesino, que es buscado por la Interpol y se encuentra prófugo, le confiscaron un campo que poseía en Bowen, Mendoza, desde el 2017. Así lo determinó la Justicia federal de Santa Fe.
Se trata de Vicente Matías Pignata, un joven de 35 años vinculado al negocio de la fruta de carozo en Mendoza, quien tuvo un crecimiento patrimonial desmesurado e injustificable en los últimos años, y desde hace ocho años, es investigado por narcotráfico.
El santafesino, que está prófugo de la Justicia, tiene dos pedidos de captura: por el presunto delito de lavado de dinero proveniente del narcotráfico y por una condena por comercialización de estupefacientes que nunca cumplió.
La resolución fue dictada por el juez Aurelio Cuello Murúa, provisoriamente a cargo del Juzgado Federal N°2 y, se dio tras un pedido realizado por el fiscal federal Walter Rodríguez, que investigó a Pignata por lavado de activos.
A quienes aporten datos sobre su paradero, la Justicia ofrece una recompensa económica de dos millones de pesos.

El campo de Bowen
La confiscación que ordenó la Justicia fue para un campo de siete hectáreas que se encuentra ubicado en Bowen, en el departamento General Alvear.
Fue adquirido por Pignata el 25 de marzo del 2017 y formó parte del voluminoso patrimonio de autos y propiedades que tuvo el narco santafesino antes de fugarse.
Además del terreno, la medida judicial ordenó el decomiso de un Renault Sandero Stepway PH2, dominio KXO478, que también estuvo implicado en la causa judicial por lavado que investigó los bienes adquiridos por Pignata entre 2011 y 2019.
Paradero desconocido
La última vez que se supo algo de Pignata fue cinco años atrás, por lo que su paradero es una verdadera interrogante.
La última pista que tuvo la Justicia fue que residía en una casa del Country El Paso, en Santo Tomé (Santa Fe) que le habría comprado al basquetbolista Carlos “Lancha” Delfino.
Otra hipótesis que se maneja es que, desde que se profugó, el narco santafesino se encuentra fallecido.
Su escape se dio a partir de una causa judicial que comenzó en 2017 por una denuncia que acusaba a Pignata de ser uno de los principales proveedores de drogas en la ciudad de Santa Fe y la región.

Incluso, una llamada anónima al Ministerio de Seguridad de la provincia lo señalaba como dueño de múltiples propiedades, 16 camionetas de alta gama y hasta una isla.
Así es que el fiscal Walter Rodríguez abrió una investigación en la que estableció el millonario patrimonio construido por Pignata entre el 2011, cuando fue detenido por una causa de drogas por la que fue condenado, y el 2019, cuando se dispuso su detención por lavado de activos.
Según pudo establecer Rodríguez, el narco acumuló un patrimonio de por lo menos 13 automóviles: Peugeot 206; Peugeot 307; un Kia Soul; Ranault Master 2.3; una Volkswagen Tiwan 2.0; una Ford Ranger que fue registrada a nombre de un tercero; un Jeep Wrangler Sport 3.8, también registrado a nombre de otra persona; Fiat Uno Fire; una Ram 1500; Citroën C4 Lounge 1.6 Exclusive; y Toyota SW4 Titron 3.2. Junto a su pareja también adquirió varios inmuebles ubicados entre Santa Fe, la zona de Colastiné Norte, Santo Tomé y la provincia de Mendoza.
El rol de su pareja y la casa de Delfino
Elizabet Yanina Campos, la entonces pareja de Pignata fue detenida luego de ser acusada de lavado de activos con fondos provenientes del narcotráfico. Su padre también fue arrestado como parte de la trama y por encubrimiento.
Ambos fueron condenados en 2022 a tres años de prisión en suspenso tras un juicio abreviado dictado en el Tribunal Oral Federal y en el cual se dispuso el decomiso de doce automóviles de distintas gamas y seis inmuebles que formaban parte del patrimonio de los Pignata.
Por el caso, el basquetbolista Delfino y su padre Carlos, también fueron procesados por haberle vendido la casa a Pignata y posibilitar de esa forma la maniobra de lavado de activos.
Para evitar ir a juicio, el basquetbolista y su padre lograron sortear el juicio tras acordar el pago de una multa de 1.2 millones de pesos y la donación de equipos médicos.
