Una de las fotos que Arduino compartió en prisión a través de su perfil de Facebook.

Desde que Diego Fabián Arduino (45) accedió a mediados de 2020 a la prisión domiciliaria, en medio de la pandemia del Covid-19, no paró de cometer delitos. Por ese entonces, aún se encontraba cumpliendo la pena de 16 años de encierro que le impusieron por el asesinato del periodista y asesor de Gobierno Alejo Hunau, ocurrido en 2004.

Su salida de la cárcel duró poco tiempo. En 2021 le revocaron el beneficio luego de ser denunciado por su ex pareja, por lo que terminó imputado por amenazas y por incumplir una orden judicial. Al regresar al penal, sumó una nueva investigación en su contra, por cometer estafas desde su celda de Boulogne Sur Mer y fue sentenciado a 5 meses de reclusión en febrero de 2022.

Este lunes, Arduino sumó una nueva condena en su contra, por la causa de Violencia de Género. La fiscal Mónica Fernández Poblet acordó con su defensa un juicio abreviado inicial, en el que el acusado reconoció los hechos que se le habían imputado.

La jueza Eleonora Arenas, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1, homologó el pacto entre las partes y sentenció a Arduino a la pena de 1 año y 1 mes de prisión. La magistrada determinó que la misma deberá ser de cumplimiento efectivo y se le declaró la reincidencia, por lo que no podrá acceder a ningún tipo de beneficio carcelario.

El caso Hunau

El 22 de noviembre de 2004, Alejo Hunau fue hallado asesinado a golpes en su departamento del pasaje Pedro Vargas de Ciudad. Por aquel entonces, la víctima, de 33 años, trabajaba como asesor para el Gobierno provincial.

Desde el principio, la investigación apuntó contra el taxiboy Diego Arduino, quien quedó complicado por las huellas dactilares y una colilla de cigarrillo que tenía su ADN en la escena del crimen.

En setiembre de 2007, Arduino fue condenado a 16 años de prisión por la Cuarta Cámara del Crimen. Los jueces no hicieron lugar al pedido del entonces fiscal de Cámara Fernando Guzzo, quien entendía que correspondía una pena a prisión perpetua por homicidio con alevosía.

Breve salida de prisión

En distintas oportunidades, Diego Arduino buscó dejar la cárcel. A comienzos de 2020, pidió la libertad condicional, pero la Justicia se lo negó. En ese momento, la madre de Hunau, Silvia Ontivero, escribió una carta para que el homicida no accediera el beneficio.

Pero, a los pocos meses, la pandemia le dio una oportunidad a Arduino, quien pidió quedar detenido en su casa debido a que sufría enfermedades respiratorias y se encontraba dentro de los denominados grupos de riesgo frente al coronavirus.

Por ese motivo, el Juzgado Penal Colegiado Nº 2 le terminó por otorgar la domiciliaria. En ese periodo fuera de la cárcel, fue denunciado por su ex, situación que lo condujo a quedar nuevamente tras las rejas.

Al poco tiempo, hacia fines de 2021, volvió a ser noticia cuando lo imputaron por cometer estafas desde el penal. El modus operandi de Arduino consistía en promocionar la venta de materiales de construcción a través de un perfil falso de Facebook.

Así, consiguió que le depositaran dinero como adelanto de una venta de varillas de hierro a través de una billetera virtual. La víctima denunció el ardid y la investigación comprometió a Arduino, quien terminó admitiendo la autoría en un juicio abreviado y fue condenado.

Ahora, bajo la misma modalidad, volvió a ser sentenciado y extendió su estadía en prisión.