A principios de abril del año pasado, policías federales irrumpieron en una casa usurpada del barrio María Auxiliadora de Fray Luis Beltrán porque los vecinos estaban cansados de una familia.

Básicamente, denunciaron que una madre y sus dos hijos hacían fiestas por la noche y también comercializaban estupefacientes durante la mañana.

Con orden de allanamiento en mano, la Unidad Operativa Federal de la provincia ingresó al domicilio y detuvo a los tres sospechosos.

No sólo eso: encontraron un vivero de plantas de cannabis con una altura de hasta 4 metros y también secuestraron semillas, cogollos y una importante cantidad de porros listos para la venta.

Ver también: La familia acusada de cobrar la venta de droga con Mercado Pago

A poco menos de un año de ese procedimiento, Graciela Cristina Estrella (este jueves, la mujer cumple 40 años) y sus hijos Brisa y Brian Donaire reconocieron las acusaciones en su contra en un juicio abreviado y los condenados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización (en calidad de autora la progenitora y participación secundaria sus dos hijos, 22 y 21 años, respectivamente).

El caso tuvo repercusión porque los confesos culpables utilizaban Mercado Pago para cobrar la venta del estupefaciente.

La investigación federal surgió que Estrella y sus hijos utilizaban el servicio de mensajería WhatsApp para recibir los pedidos y que las entregas eran tipo delivery.

Cuando se produjeron las detenciones y las incautaciones, los policías encontraron con un posnet de Mercado Pago, el que era empleado, comentaron las fuentes por aquellos días, para los cobros. “Todo una pyme familiar”, describieron los detectives.

Lo cierto es que tanto Estrella, conocida con el alias de Gorda, como sus hijos, acordaron la pena en el proceso abreviado.

La mujer recibió cuatro años y dos meses de cárcel y los jóvenes, dos años y seis meses de encierro.

Estos últimos, se desprende del fallo de la jueza María Paula Marisi, del Tribunal Oral Federal Nº1, recuperaron la libertad después ventilada la sentencia pero le fijaron una serie de reglas de conducta, como fijar domicilio, informar si se cambian de vivienda, prohibición para salir del país y no cometer nuevos delitos –si esto sucede, serán detenidos y deberán cumplir la pena impuesta por el hecho juzgado–.

En detalle

El caso se conoció el sábado 10 de abril del año pasado, cuando los policías allanaron en el barrio María Auxiliadora de Maipú. Los trabajos de campo no duraron muchos días: hubo una denuncia y los efectivos confirmaron la venta de droga. Fueron los vecinos quienes se cansaron de los Estrella–Donaire.

Estaban cansados de algunas actitudes de la familia porque siempre se mostraban prepotentes y las fiestas que organizaban durante las noches en el domicilio, el que se encontraba usurpado, generaban temor por “algunas presencias extrañas”.

De la pesquisa surgió que en el patio de la propiedad, la manzana A que ocupaban, había un “vivero de marihuana” y esto fue suficiente para solicitar los allanamientos al Juzgado Federal Nº1.

También habían confirmado la comercialización de las sustancias ilegales. Durante la medida se produjo la captura del trío sospechoso.

Secuestraron sus teléfonos y encontraron 50 plantas de cannabis de entre 1,50 y 4 metros, casi 2 mil semillas de esa planta, cogollos, más de 50 cigarrillos listos para armar y 2,5 kilos de cogollos en un placard.

Detectaron que tenían los conocidos “nuditos” de marihuana y que los cogollos y cigarrillos de esa droga eran saborizados, ya que encontraron filtros de limón, chocolate y frutilla.