La Justicia condenó el martes a uno de los integrantes de una banda delictiva de la triple frontera entre Godoy Cruz, Luján y Maipú, acusada de tratar de matar a un trabajador que los denunció por un asalto, a mediados de año pasado.

Se trata de Gabriel Omar Echenique Cortez (19), quien sólo se encontraba imputado por el intento de robo de la moto de la víctima. 

El joven reconoció la autoría durante un juicio abreviado final que acordaron entre su defensa y la fiscal de Homicidios Claudia Ríos.

De esa forma, el Tribunal Penal Colegiado Nº2, conformado por Ramiro Salinas (en disidencia), Horacio Cadile y Mauricio Juan, lo condenó a la pena de 3 años y 4 meses de prisión por el delito de robo agravado por ser con arma de fuego, con arma impropia, en poblado y en banda y con la participación de un menor, en grado de tentativa.

Las pruebas que tenía la Fiscalía contra Echenique eran contundentes: una cámara lo captó arrojando piedras contra la víctima y también cuando intentó llevarse la moto, la que dejó abandonada por la llegada de los policías.

Incluso, testigos lo reconocieron fácilmente, ya que vestía una camiseta naranja con el número 8 en la espalda. Ese dato fue el que permitió a los efectivos detenerlo en las cercanías del hecho. 

Tras la sentencia, resta por definir la situación de los otros dos presuntos miembros de la gavilla, quienes se encuentran imputados por el asalto y por la tentativa de homicidio contra la víctima. Se trata de Mariano Agustín Kairuz Vallejos (22) y un adolescente, de 17 años, apodado el Mantequita, quien se encuentra a disposición de la Justicia Penal de Menores. 

Este último es considerado “peligroso” por los pesquisas que trabajan en esa zona limítrofe del Gran Mendoza y se encontraba sindicado por diferentes hechos delictivos. Incluso, mientras tenía pedido de captura por el intento de asesianto, cayó por un abuso de arma. 

A la salida del trabajo

Eran cerca de las 13.30 del sábado 25 de julio cuando la víctima, de 32 años, salió de trabajar del barrio Metrotranvía y emprendió el camino de regreso a su hogar, a bordo de su moto Maverick 150cc.

El hombre hizo algunos metros y en el cruce de calles Terrada y Juan B. Justo, fue interceptado por un grupo de alrededor de seis malvivientes que comenzaron a arrojarle piedras. 

Acto seguido, los sospechosos lo rodearon y uno de ellos le apuntó con un arma de fuego para que le entregara la moto. Sin opciones, el trabajador dejó que los asaltantes se llevaran el rodado.

Pero, mientras se daban a la fuga llegó hasta el lugar un móvil policial, por lo que los maleantes dejaron tirada la moto y se dieron a la fuga a pie por entre las calles de las barriadas aledañas. 

A los pocos metros de la escena, los uniformados consiguieron aprehender a Echenique, quien quedó comprometido por la llamativa remera que vestía y fue blanco fácil para los policías.

Todo parecía haber terminado allí y la víctima fue trasladada a una sede judicial para radicar la denuncia correspondiente. 

No obstante, cuando estaba regresando de la dependencia, alrededor de las 17 de ese mismo día, fue abordado nuevamente por dos de los ladrones –para la investigación serían Kairuz y el Mantequita– quienes le dispararon en varias oportunidades.

Uno de los plomos le impactó a la víctima en el pecho, por lo que quedó malherido. Seguidamente, una ambulancia lo asistió en el lugar y lo trasladó al Hospital Central, donde permaneció varios días internado. 

Con el paso de los días, mediante testimonios y el apoyo de las imágenes que tomó una cámara de seguridad pública, se logró individualizar a los otros dos imputados, que terminaron siendo detenidos semanas después.

La caída del Mantequita

Fue exactamente un mes después del hecho que motivó su pedido captura que el Mantequita volvió a protagonizar un violento episodio delictivo.

Corrían las 16.45 del 25 de agosto cuando un joven se encontraba en una vereda del barrio Eucalipto y fue atacado a disparos por el menor, que iba a bordo de una moto blanca con otro sujeto.

Policías fueron alertados sobre el hecho, por lo que salieron en busca de los autores. A escasos metros, lograron ubicarlos cuando estaban ingresando a una vivienda del barrio Renacer y lograron aprehender al Mantequita

Más allá de la detención, no lograron dar con el arma de fuego que había utilizado, la cual, aparentemente, fue descartada por los sospechosos en la huida.