La conocen como la Puchero y desde hace tiempo que es conocida por protagonizar numerosos ilícitos en los distritos de Los Corralitos y Puente de Hierro. Hace casi dos años que María Alejandra Sosa Rodríguez se encontraba tras las rejas acusada por dos casos de amenazas, lesiones y portación de arma de fuego.
Días atrás enfrentó un juicio oral y público y terminó siendo condenada en dos de esas causas que eran investigadas por el fiscal de Delitos No Especializados Juan Ticheli.
El juez Diego Lusverti, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, la sentenció por las amenazas contra una vecina y la agresión a un efectivo policial. Por esos hechos recibió una pena de 2 años, 10 meses y 5 días.
Debido al tiempo que llevaba en prisión hasta el desarrollo del debate, ya había cumplido la pena impuesta y, por ese motivo, recupero la libertad el mismo día que se ventiló el fallo.
A raíz de esa situación, no se le dictó la reincidencia, pese a que ya contaba con una condena anterior por una causa de abuso de armas de 2014, explicaron fuentes judiciales.
Historial delictivo
Por aquel entonces, la Puchero era muy activa en los barrios Evelin, Grilli Sur y San Miguel, en los citadas localidades guaymallinas, donde tuvo al maltraer a los vecinos. Llegó a ser sindicada de liderar una banda de asaltantes conformada mayormente por sus hijos y personajes.
No obstante, pese a que los detectives policiales que trabajaban en ese sector la marcaban como responsable de diversos delitos contra la propiedad y las personas y también de estar vinculada a la venta de estupefacientes, rara vez las víctimas denunciaban los hechos por miedo a represalias.
Por ese motivo, Sosa Rodríguez se transformó en un dolor de cabeza para las autoridades policiales y judiciales, ya que resultaba difícil acusarla de los ilícitos que le endilgaban.
Durante esa época también protagonizó numerosos enfrentamientos con otra conocida gavilla de la zona: Los Cataldo, quienes eran conocidos por cometer entraderas con extrema violencia.
Por su parte, uno de sus hijos, Carlos Maximiliano Sosa fue condenado a 16 años de cárcel en setiembre del año pasado por el asesinato de Tiziano Tomás Dicésare, quien fue ultimado de un escopetazo a corta distancia en julio de 2020 en el barrio Grilli Sur.
En medio de la investigación por ese hecho de sangre, se repitió la situación de amenazas y tiroteos contra testigos, con la intención de que no se presentaran a declarar en el debate. Pese a eso, un tribunal terminó dictando un fallo condenatorio contra Sosa.
Ahora, con el regreso de la Puchero a las calles, los policías que trabajan en Los Corralitos y Puente de Hierro están “en alerta” y siguen de cerca de sus actividades.
