“Dale, fiame un faso. No seas ortiva”, fueron las palabras que desencadenaron la furia del presunto dealer que asesinó días atrás a un joven de un balazo en la cabeza en Las Heras.

Se trata de Miguel Ángel Escobar Ozan (19), alias el Enano, quien fue capturado el pasado fin de semana por el crimen de Gabriel el Melli Núñez Villegas.

La hipótesis de los detectives del caso sostiene que se produjo una discusión cuando la víctima y su hermano gemelo fueron a comprar marihuana al quiosquito de venta de estupefacientes del sospechoso, ubicado en un asentamiento frente al barrio Belgrano, en El Resguardo.

De acuerdo con testimonios vertidos en el expediente que lidera el fiscal de Homicidios Carlos Torres, Núñez le pidió al presunto agresor que le fiara un porro y esto no sólo se negó, sino que se mostró ofuscado.

Tras eso, se produjo un breve entredicho entre ambos. En el medio, el presunto autor dijo, palabras más, palabras menos, “no te vengas a hacer el gato”, se dirigió hacia el interior de su precaria vivienda, sacó un arma de fuego calibre 22 y sorpresivamente le dio un disparo en la cabeza.

“Lo mató por nada”, confió una fuente allegada a la instrucción. Y agregó que Escobar Ozan tiene una serie de antecedentes que dan cuenta de su problemático presente.

Desde que era menor de edad tuvo varios roces con la fuerza policial y hasta permaneció algún tiempo en el ex Cose. “Vivía en la calle, estuvo en Godoy Cruz, Guaymallén y en el último recayó en Las Heras”, agrega la información aportada por un detective. 

De la investigación añade que el Enano fue apadrinado por una pareja que reside en la citada barriada y que estaría dedicada a la comercialización de estupefacientes.

Ese matrimonio lo ubicó en una casa abandonada, que sólo cuenta con tres paredes de adobe y el resto estaba recubierto con nailon y palos. También le daban la droga para que vendiera y el Enano se quedaba con una parte de las ganancias.

En el último tiempo se había hecho conocido entre los jóvenes consumidores que residen en las cercanías, quienes se acercaban a comprarle en cualquier momento del día.

Debido a eso, los pesquisas pudieron identificarlo fácilmente mediante las tareas de campo que se realizaron en ese sector y las declaraciones que se aportaron en la causa. 

Lo cierto es que, tras su captura, el Enano fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y luego pasó a la cárcel por orden del fiscal Torres.

El hecho

Eran cerca de las 21.30 cuando Núñez y su hermano salieron de su casa del barrio Montbrun Ocampo para dirigirse hasta un pequeño asentamiento de calle Bufano. 

Llegaron hasta una de las viviendas, donde tenían la intención de comprar marihuana. Sin embargo, la víctima terminó siendo atacada por el dealer y recibió un balazo en la cabeza. 

Tras la agresión, su hermano pidió auxilio a gritos y una vecina de la manzana F dio aviso a la línea de emergencias 911.

Cuando una movilidad policial arribó al lugar, los efectivos constataron que el chico había sido trasladado al Hospital Carrillo en un auto particular.

En el nosocomio lasherino Núñez recibió las primeras curaciones, pero su estado era crítico, por lo que fue derivado al Hospital Central.

Una vez allí, los médicos verificaron que el proyectil le había ingresado por la región frontal y le atravesó el cráneo. Los profesionales intentaron salvarlo con una intervención, pero no hubo caso: tenía muerte cerebral

En ese estado permaneció hasta que el pasado jueves falleció en una habitación de Terapia Intensiva

Al día siguiente, personal de la Unidad Investigativa Departamental Las Heras (UID), atraparon a Escobar en el cruce de calles Paso Hondo y Los Algarrobos, en El Algarrobal.