Un hombre de 29 años cayó este martes por la noche después de una persecución policial en Godoy Cruz, acusado de engañar a jóvenes -al menos una menor de edad- para tener sexo con ellas. Quedó involucrado en varias causas de promoción y facilitación a la prostitución y sigue detenido en la comisaría séptima, a disposición de la Oficina Fiscal 3 de ese departamento del Gran Mendoza.

El sujeto de nacionalidad peruana había armado un complejo ardid para cometer los delitos. El primer paso era buscar a potenciales víctimas en las redes sociales, apuntando siempre a chicas de edad y con características físicas similares. Para ello se hacía pasar por mujer, las contactaba -habitualmente por Facebook- y tentaba con una generosa suma de dinero por una noche de trabajo: básicamente les decía que tenían que prostituirse.

La mayoría se negaba, pero otras terminaban aceptando ante la insistencia y atraídas por el monto prometido. La supuesta mujer, que luego se descubrió que utilizaba cuentas apócrifas de redes sociales, se comprometía a conseguirles un cliente y les decía hora y lugar dónde debían reunirse con él. Tras finalizar el “trabajo”, ella les entregaría el dinero, previo dejarse un porcentaje de su tarea.

Las víctimas que se animaron a hablar ante los investigadores contaron que al encontrarse con el cliente, éste les aseguraba: “Yo ya pagué por ustedes”. Inmediatamente pasaba al acto sexual y luego las dejaba en el mismo lugar donde las había abordado. Al despedirse les decía que tenían que llamar a la persona que las había contactado y ella les pagaría.

Sin embargo cuando las víctimas llamaban a esa “mujer” para reclamar el pago, no las atendía más. Así llegaron las primeras denuncias, el año pasado. Y personal de Delitos Contra la Integridad Sexual de la Dirección Investigaciones comenzó a seguir el caso.

Los pesquisas descubrieron que la mujer no existía y que las cuentas de las redes sociales eran creadas por el mismo hombre que luego simulaba ser el “cliente”.

Según fuentes policiales, el objetivo del acusado era que las víctimas direccionaran la denuncia hacia una mujer inexistente y así se desviara la investigación.

La hipótesis es que el sujeto realizaba un trabajo de inteligencia, revisando distintas redes sociales hasta encontrar una posible víctima a quien le enviaba la supuesta “propuesta de trabajo”.

Cómo cayó

Este martes los efectivos policiales detectaron que el presunto delincuente estaba con otra posible víctima en un hotel y montaron un operativo para atraparlo. Cuando el sujeto salió del establecimiento se lo intentó capturar, pero logró escapar en un vehículo con el que casi atropella a los agentes.

Allí comenzó una persecución a gran velocidad por las calles de Godoy Cruz, hasta que se logró detener al sospechoso. Y al individualizar la mujer que venía con el, se constató que era una menor de edad que también había sido engañada.

Actualmente se contabilizan tres víctimas aunque no se descarta que puedan surgir más casos de jóvenes tentadas con las que no logró su cometido. Por estos hechos, el delito que se investigaría es el de Grooming.